Los atletas mundialistas dominicanos Arismendy Peguero y Yoel Tapia aseguraron hoy su "incuestionable compromiso" con el selectivo local de atletismo y echaron tierra a los "malos entendidos" que habrían surgido entre ellos y su federación.
"Todo está bien con nosotros y la federación, todo sigue en pie como lo hemos planificado para continuar compitiendo en nombre del país y de nuestra federación", afirmó Peguero en conferencia de prensa.
La semana pasada, ambos corredores fueron citados por la prensa local denunciando supuestos "incumplimientos" por parte de la Federación Dominicana de Asociaciones de Atletismo (FDAA).
"Gracias a Dios todo está superado y este mal entendido de nuestra parte sólo ha servido para que pongamos más esfuerzos en nuestra meta, que es la de poner en alto el nombre del país en (los Juegos Centroamericanos y del Caribe de) Mayagüez y todos los demás compromisos nacionales e internacionales", afirmó el velocista.
En similares términos se expresó Tapia, quien consideró que la principal meta de ellos es la de subir al podio en los Juegos de Puerto Rico, tanto de manera individual como en su condición de miembros del equipo nacional de relevo 4x400 metros, uno de los mejor ubicados en el ránking de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF, en inglés).
"Estamos muy agradecidos del trato brindado por nuestro entrenador y presidente de la federación, José Ludwig Rubio, (...) nos dejamos arropar de situaciones personales y lamentamos haber alterado la paz y estabilidad que se vive en el atletismo dominicano y por ello pedimos disculpas", expresó el corredor.
Por su parte, el presidente de la FDAA destacó que la presencia de Peguero y Tapia desmentía cualquier "mal entendido" surgido entre ellos y ese organismo, y dijo confiar "plenamente" en que los dos atletas competirán "con la conocida entrega y dedicación" que siempre lo han hecho.
Peguero y Tapia integraron, junto a Carlos Santa y Pedro Mejía, el equipo de 4x400 metros que conquistó la medalla de bronce en el Mundial bajo techo de Valencia, España, en 2008.