Bien lo dijo un comunicador social y candidato a legislador: el periodista es el jamón de un emparedado. Su labor se desarrolla entre las necesidades del pueblo y entre quienes tienen el deber de resolverlas.
Viéndolo así, el comunicador social que aspire a ser legislador tiene, de partida, una ventaja: conoce los problemas, pero también a quienes pueden darles solución.
Puede deducirse entonces que a esto se debe que más de diez miembros del campo periodístico se hayan lanzado el ruedo político para buscar una curul en la Asamblea.