POLICÍA**El desastre está a las puertas de la Policía Nacional y la Policía Técnica Judicial, entidades donde algunos integrantes están deshonrando el uniforme, y se pasan al lado oscuro de la maleantería. Los delitos en los que están vinculados van del narcotráfico a la inmunda violación carnal.
MIEDO**Como consecuencia, muchos ciudadanos han desarrollado un terror irreprimible. Cuando se cruzan con un patrulla o una ronda policial, en lugar de sentir tranquilidad y seguridad, tiemblan. Como se sabe, el miedo paraliza, lo que significa que la situación puede frenar el crecimiento tanto social como económico.
ACCIONES**Es urgente que las autoridades, las mismas que prometieron en tiempo electoral eso de cero corrupción y más seguridad, cumplan su palabra. Todo indica que han perdido el control, y que es hora de convocar a expertos en el tema. Basta de politiquería, pues nos está llevando a un peligroso callejón sin salida, donde nos rodean policías amantes de la abyección y el dolo.