Por primera vez en Uruguay, las dos cámaras estarán dirigidas por mujeres
Yalena OrtÃz
Las dos cámaras del Parlamento uruguayo estará dirigidas a partir de hoy y por primera vez en su historia por mujeres, aunque no será de manera definitiva, pues el 1 de marzo asumirá en el Senado Danilo Astori, vicepresidente del país.
Ivonne Pasada y Lucía Topolansky, ambas del gobernante Frente Amplio (FA), liderarán la cámara de Diputados y la de Senadores, respectivamente, en un país con una de las tasas más bajas de representación femenina en el poder legislativo de toda América Latina.
Se da la circunstancia de que Topolansky, de 65 años, es la esposa del presidente electo, José Mujica, por lo que el día 1 de marzo, cuando asuma el nuevo gobernante, será ella misma la que coloque la banda presidencial a su esposo.
Topolansky, al igual que Mujica, perteneció al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, una guerrilla urbana que combatió a varios gobiernos constitucionales y a la dictadura militar en los años 60 y 70, y luego entró en la vida política, dentro del FA.
Al igual que Mujica pasó varios años de su vida en la cárcel por su pertenencia a ese grupo, que protagonizó secuestros, asaltos y asesinatos, y fue duramente reprimido por la Policía y el Ejército.
La senadora liderará la cámara alta y la Asamblea General (la reunión de las dos cámaras) hasta que Astori sea investido o cuando el futuro vicepresidente se ausente del país.
Por su parte, Pasada es abogada, tiene 54 años y ha tenido cargos directivos en el principal sindicato del país, el Plenario Intersindical-Convención Nacional de Trabajadores (PIT-CNT), y en el MLN.
Los 30 senadores (sumarán 31 con Astori) y 99 diputados uruguayos que comenzarán este lunes a ejercer sus funciones en el Legislativo fueron elegidos en las urnas el pasado 25 de octubre.
Gracias al 47,96 por ciento de los votos logrado en la votación, el Frente Amplio tendrá mayoría en ambas cámaras: 16 de 30 asientos en el Senado (17 de 31 con el vicepresidente) y 50 de 99 en Diputados. En la cámara alta solamente 4 serán mujeres y en la baja 15.
El partido con mayor número de mujeres por diputado es el Colorado, el tercer grupo más votado en las últimas elecciones y que en 2004 perdió una hegemonía de casi 150 años en el poder.
Le siguen el Frente Amplio y el conservador Partido Nacional, la segunda fuerza del país.
En el Senado el grupo oficialista es el único que tiene representación femenina.
El secretario de esa cámara, Hugo Rodríguez, indicó hoy a Efe que Uruguay tiene "una representación femenina de las más bajas de la región" latinoamericana, pese a que se calcula que el 52 por ciento de los 3,3 millones de habitantes del país son mujeres.
Rodríguez atribuyó ese fenómeno a "cuestiones culturales".
Según datos legislativos, desde el restablecimiento de la democracia en 1985 solamente 29 mujeres han llegado al Parlamento.
En 2009 fue aprobada una ley que obligó a los partidos a incluir al menos una mujer por cada dos hombres en las listas de los comicios internos de junio pasado. Está previsto que esta cuota se aplique también en las elecciones generales y locales en 2014.
Representación femenina en los Parlamentos del mundo sigue siendo baja
Uruguay cuenta desde hoy y por primera vez en su historia con mujeres al frente de cada una de sus dos cámaras parlamentarias, algo poco común de acuerdo con las estadísticas sobre representación femenina en los Legislativos de todo el mundo. El porcentaje de mujeres en los Parlamentos nacionales del mundo es de 18,7%, según un estudio hecho por la Unión Interparlamentaria (UIP) a partir de datos suministrados por los propios poderes legislativos hasta el 31 de diciembre del pasado año. De los 44.214 legisladores contabilizados a esa fecha en los parlamentos estudiados, solo 8.267 eran mujeres. La UIP indica que si se tienen en cuenta solo a los Parlamentos unicamerales y a las cámaras bajas de los bicamerales el promedio se eleva al 18,9% y en el caso de las cámaras altas o Senado baja a un 17,6%. Hoy, cuando se inicia una nueva legislatura en Uruguay, fruto de las elecciones del 25 de octubre, Ivonne Pasada asume la presidencia de la Cámara de Diputados y Lucía Topolansky la del Senado, aunque esta última solo estará en ese puesto hasta el 1 de marzo, cuando su esposo, José Mujica, asumirá como presidente de Uruguay y Danilo Astori como vicepresidente y titular de la cámara alta. A pesar de su tradición democrática, Uruguay es uno de los países de América Latina en los que la mujer tiene menos participación activa en la política, lo que según el secretario de la cámara de senadores, Hugo Rodríguez, se debe a "cuestiones culturales". Las estadísticas de la UIP confirman que el grado de representación de la mujer en los órganos legislativos de un país no es directamente proporcional al desarrollo social o económico. También revelan que el machismo que se atribuye a muchos países latinos no se refleja en la composición de sus Parlamentos. Hay países muy desarrollados como Francia y EE.UU. que están en la mitad de una tabla de 187 países hecha por la UIP en función del grado de representación femenina en los poderes legislativos. Por regiones son los países nórdicos los que tienen un mayor porcentaje de mujeres en sus legislativos (42%), pero Ruanda, el país del mundo líder en este aspecto, es africano. En América el promedio es el del 22%, en Europa del 21,4%, en Asia del 18,5%, en el África Subsahariana del 18%, en el Pacífico del 15,3% y en los estados árabes del 9,6%. Ruanda tiene un 56,3% de legisladoras en la cámara baja (Diputados) y un 34,6% en la alta (Senado), según la clasificación de 187 países hecha por la UIP. Le sigue Suecia, con un 46,4% en su única cámara legislativa, y Sudáfrica, con un 44,5% en la Cámara de Diputados y un 29,6% en el Senado. El cuarto país y primero de América es Cuba con 43,2% mujeres miembros de la Asamblea Nacional del Poder Popular, 265 de 614 escaños. En el décimo puesto está Argentina (38,5% en la Cámara de Diputados y 35,2% en el Senado), seguido de Costa Rica, en el puesto decimosegundo, con 36,8% en su Asamblea Legislativa. España está en el puesto número 13, con 36,6% y 30,8%, y Andorra en el 14, con un 35,7% en su Congreso (unicameral). Les siguen Ecuador, en el puesto 19, con 32,3%, México, en el 27, con 28,2% y 18%, Perú, en el 30, con 27,5%, y Portugal, en el 31, con un 27,4% de mujeres en la Asamblea de la República. Todavía por encima de la media mundial están Nicaragua (puesto 57), con un 20,7% de mujeres entre sus parlamentarios, República Dominicana (puesto 59), con un 19,7% de diputadas y un 3,1% de senadoras, y El Salvador (puesto 61), con un 19%. Por debajo de la media, pero por encima de EE.UU., Israel, Irlanda, la República Checa y Hungría, se encuentran Venezuela (puesto 65) con un 18,6 % de mujeres en su Asamblea Nacional, Chile (puesto 80), con un 15% de diputadas y un 5,3% de senadoras, y Uruguay (puesto 83), con 14,1% y 13,3%, porcentajes correspondientes a la legislatura anterior a la que hoy se inicia. Paraguay (puesto 91), Guatemala (94), Brasil (107), Panamá (110), Colombia (111) son los últimos de los países latinoamericanos de los que la UIP dispone de datos completos. En Paraguay hay un 12,5% de mujeres en la cámara baja y un 15,6% en la alta, en Guatemala es de un 12% en la única cámara existente, en Brasil los porcentajes son del 9% y el 12,3%, en Panamá un 8,5%, y en Colombia, un 8,4% y un 11,8%. Estados Unidos comparte el puesto número 74 de la tabla con Turkmenistán, por tener un 16,8% de personas de sexo femenino en la cámara de representantes y un 15,3% en la de senadores. Francia está en el puesto 63 con un 18,9% y un 21,9%.