La ministra de la Presidencia de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó hoy en el seno del Foro Social Mundial que Brasil está "preparado" para tener a una mujer en el cargo de jefe del Ejecutivo.
Rousseff, que es la candidata oficiosa del Partido de los Trabajadores (PT) para suceder al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de 2010, admitió estar "emocionada" al ser recibida en el Foro a gritos de "Dilma presidenta" por cientos de personas.
La ministra, que fue la principal oradora en un debate sobre el papel de la mujer en la sociedad, defendió hoy la participación de estas en la vida pública por la especial "sensibilidad" que les aporta su condición femenina.
"Nos hacemos mujeres sabiendo que tenemos la función esencial en la sociedad de preservar a nuestros hijos. Esa doble condición de militantes políticas y madres, mujeres o hermanas nos permite ampliar nuestra sensibilidad cuando llegamos al área pública", afirmó Rousseff ante un concurrido público femenino.
Rousseff señaló que la presencia de las mujeres en la vida pública es "un índice de democratización de una sociedad", por lo que su inclusión en las esferas de decisión "es una cuestión central para la construcción de la ciudadanía y un reconocimiento de derechos".
"No basta con llevar a cabo un proceso de construcción social. Existe una cuestión de género que tiene que ser encarada", manifestó en el Foro que se lleva a cabo en Belén, capital del estado amazónico de Pará.
La ministra recordó que el actual Gobierno ha concedido un papel especial a la mujer en la sociedad y citó el ejemplo de su principal programa asistencial, el Bolsa Familia, en el que la ley estipula que las mujeres son las encargadas en la familia de recibir los subsidios gubernamentales.
"¿Por qué hemos elegido a las mujeres para recibir el Bolsa Familia?, es por la importancia que tienen en la familia, porque son las responsables de la vida privada. Sabemos que una mujer no deja su hijo sin alimentarse", consideró.
Rousseff hizo todo un recorrido histórico desde la lucha contra la dictadura en los años 60, en la que participó activamente como miembro de la guerrilla, hasta las conquistas sociales actuales, y brindó su homenaje a "todas las mujeres anónimas" que contribuyeron para que se pueda haber llegado "adonde hemos llegado".
"Hoy tenemos el compromiso, la certeza de que ese proceso lo vamos a profundizar, fortalecer y consolidar", zanjó Rousseff.