PRESIDENTA**El domingo opinábamos que era un error excluir a la presidenta Moscoso del listado de las 100 mujeres más distinguidas de la historia de nuestro país, siendo la primera en ocupar la más alta magistratura de la Nación. Y lo reiteramos, aunque no por eso pasamos por alto los muchos y graves errores que ha cometido durante su gestión. Uno de ellos es el que está incurriendo en este momento con el fiscal electoral, Gerardo Solís.
DESACATO**La negativa a cumplir la orden terminante, girada a la ministra de su despacho, Mirna Pittí, por el funcionario encargado de investigar los delitos electorales, para que le sea revelado el uso de las partidas discrecionales, no sólo la coloca al borde del delito de desacato, sino que constituye un inaceptable desafío a la institucionalidad constitucional y democrática. Porque parece obvio que la ministra tiene su respaldo en la negativa.
RESPETO**Además, no es noble exponer a la subalterna a duras consecuencias legales por una decisión que, es evidente, no puede tomar sola, esto es la de negar la información pedida por el fiscal Solís. Además, cualquier abogado puede ilustrarla sobre el enorme riesgo que pende sobre la ministra Pittí, sobre todo cuando cese el actual gobierno. Además, ha de saber que el respeto a la ley y autoridad debe fomentarse desde arriba hacia abajo.