Dos hombres fueron procesados por su presunta participación en el secuestro del ex presidente de la Bolsa de Montevideo, Ignacio Rospide, ocurrido el pasado 18 de marzo y que terminó con la liberación de la víctima sin el pago de una recompensa, informó hoy la prensa local.
Los procesados son un empresario del departamento de San José, vecino de Montevideo, señalado como el autor intelectual del plagio, y un panadero de esa misma localidad que habría perpetrado el crimen junto a otras dos personas buscadas por la policía.
Este martes el empresario, identificado como M.C.R, y el panadero, como H.B., testificaron ante un juez y fueron careados con Rospide después de que la víctima participó en una reconstrucción de los hechos en la panadería de la ciudad de San José donde permaneció cautiva durante más de 24 horas.
La investigación llevó a la policía a esa localidad porque de ahí procedieron las tres primeras llamadas realizadas por los captores a la familia para exigir dos millones de dólares por la liberación del secuestrado.
Además, el propio Rospide, de 77 años, reconoció haber visto el peaje de Rincón de la Bolsa, en San José, cuando lo trasladaban al lugar de cautiverio, debido a que le colocaron mal la capucha con la que le transportaban en un vehículo.
El secuestro tuvo lugar el jueves 18 por la noche, después de que la víctima acudió a una cena en un club de la zona del Parque Rodó, cerca del centro de la capital uruguaya.
Se presume que el autor intelectual del plagio, que al parecer tenía fuertes deudas económicas, se aseguró de que Rospide acudiera a la cena, que se celebraba una vez al mes en ese lugar.
Durante las primeras horas del sábado 20 de marzo el ex presidente de la Bolsa uruguaya fue liberado en las proximidades de su casa en buen estado de salud, supuestamente porque los secuestradores se asustaron al ver la noticia en televisión.
La rápida difusión de la información que hicieron los medios de comunicación llevó al ministro de Interior, Eduardo Bonomi, a convocar a los directores de los diarios, televisiones y radios del país para conversar sobre el tratamiento informativo de estos casos.
Inicialmente, Bonomi había denunciado que la veloz propagación de la noticia puso en peligro la operación policial y la vida de Rospide.
Los secuestros son poco habituales en Uruguay, donde sólo se tiene constancia de 14 casos desde 1974, y están penados con una condena mínima de seis años de prisión y una máxima de doce.
El último que tuvo repercusión mediática ocurrió en 2003 e involucró a una joven estudiante hija de un banquero retenida durante 21 días y liberada por la Policía.