La complicada relación entre los recursos hídricos y la minería es uno de los temas principales de la Sexta Conferencia Internacional de Prospectores y Exploradores Proexplo 2009, que hoy se inauguró en Lima con participantes de 20 países.
Bajo el lema "Descubriendo Recursos Humanos, Hidrológicos y Minerales", y con la organización del Instituto de Ingenieros de Perú, Proexplo reunirá hasta el próximo viernes a más de un millar de personas relacionadas con la explotación minera.
"El grueso son estudiantes que está comenzando profesionalmente en las disciplinas de geología, minas o metalurgia, pero también hay economistas, banqueros o políticos", señaló a Efe el presidente de la conferencia, César Vidal.
Las 30 conferencias que se impartirán hasta el viernes abordarán desde el anuncio de nuevos yacimientos de oro y cobre en países como Perú y Colombia a aspectos tan novedosos en la minería suramericana como los diamantes o el eventual desarrollo de minas de uranio en suelo peruano.
Sin embargo, este año Proexplo tendrá como tema central el agua, aspecto que es "uno de los temas más álgidos y sensibles en la actividad minera, afirmó durante la inauguración el ministro peruano del Ambiente, Antonio Brack.
"No podemos seguir irresponsablemente manejando mal nuestras cuencas y recursos hídricos, porque estamos comprometiendo cualquier actividad a futuro", señaló el ministro.
Sin embargo, añadió que asegurar que la minería es el principal contaminante del agua no es cierto.
"El primer contaminador del agua en Perú son las ciudades y los pueblos, que arrojan el agua sin tratamiento alguno. La minería usa el 2 por ciento del agua, pero en críticas recibe el 80 por ciento. Eso hay que cambiarlo, tenemos que aprender a ser objetivos", afirmó el titular de la cartera del Ambiente.
Brack también tuvo palabras para los indígenas de la Amazonía peruana, que desde el 9 de abril mantienen un paro en protesta por algunos decretos y leyes que, consideran, dañan sus territorios, por lo que exigen sean derogados.
Para el ministro, derogar estas leyes, entre las que se incluyen la Ley Forestal y la Ley de Recursos Hídricos, "sería un desastre".
"Si esa ley se deroga quedaríamos sin ninguna protección de nuestros recursos forestales y también pondríamos en entredicho el cumplimiento del anexo forestal del Tratado de Libre Comercio (con Estados Unidos)", aseguró.
Por ello, pidió que cesen las protestas de los nativos, que desde el inicio del paro han incluido bloqueos de carreteras, ríos y aeropuertos provinciales, y que comiencen las negociaciones.