La representante a la Cámara colombiana Lucero Cortés propuso hoy una reunión urgente entre las bancadas femeninas de su país y de Venezuela para buscar una salida a la crisis diplomática y comercial de las dos naciones.
Se trata de un encuentro de las mujeres congresistas de Colombia y de la Asamblea Nacional de Venezuela, que podría celebrarse en Cúcuta o Arauca, ciudades fronterizas.
La propuesta fue hecha en una carta a las 31 diputadas venezolanas en la que Cortés señala que "con dolor de mujer observo cómo el escalamiento de ofensas verbales ha llevado a crear en algunas zonas de nuestras naciones, especialmente las fronterizas, situaciones de hecho".
Esas situaciones, añade la misiva, "afectan a las personas más pobres y vulnerables de los dos países, que se niegan a aceptar que deban ser ellos los principales afectados con hostilidades de distintos orígenes".
Cortés subraya a sus colegas venezolanas que, "al igual que muchas de nosotras en los respectivos Congresos, (somos) una expresión viva de un mandato ciudadano para la vida y la paz" y por ello propone "el Primer Encuentro Binacional de Mujeres Parlamentarias".
La parlamentaria colombiana insta a "desarrollar una agenda constructiva que respete nuestra diversidad y que fortalezca los lazos de hermandad y tolerancia, que van más allá de los Partidos a los que representamos y que nadie debe violentar".
Sería, añade, "una agenda abierta, pero desarrollada por mujeres que engendramos vida y que luchamos contra el hambre, la corrupción y la miseria".
La carta puntualiza: "aquí desde mi hogar, en compañía de mis hijos, por la paz entre nuestros hermanos de naciones gemelas, espero de corazón su confirmación a ésta".
Colombia y Venezuela registran un grave deterioro de sus relaciones comerciales y políticas desde mediados de este año, que se agudizó por la firma en octubre de un convenio militar entre Bogotá y Washington por el que Estados Unidos puede utilizar hasta siete bases militares contra el narcotráfico y al terrorismo.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, considera que ese acuerdo con EE.UU. es una "amenaza" y podría agredir a su país.
La tensión entre los dos países se siente especialmente en la zona de influencia a lo largo de los 2.219 kilómetros de longitud de su línea de frontera en los que la Guardia venezolana voló dos puentes artesanales y en distintos episodios se han contabilizado en las últimas semanas más de una decena de muertos.