La huelga indefinida en la provincia de Espinar, en la región peruana de Cuzco, contra un proyecto de irrigación, cumplió hoy una semana e ingresó a un "punto muerto", por la falta de entendimiento entre el Gobierno y los manifestantes, admitió hoy la Defensoría del Pueblo en esa región.
"La situación está en calma hasta el momento, pero no sabemos qué pueda ocurrir más tarde", declaró a Efe el representante de la Defensoría en Cuzco, Silvio Campana.
Los pobladores de Espinar protestan contra la licitación del proyecto de irrigación Majes-Siguas II por considerar que el proceso ha sido irregular al no considerar estudios de impacto ambiental y porque, además, se cree que los desabastecerá de agua.
El lunes pasado se declaró ganador de la concesión del proyecto al Consorcio Angostura-Siguas, que integran Cobra Instalaciones y Servicios (España) y Cosapi (Perú).
Un estudio realizado por una consultora privada señaló en marzo pasado que la construcción de la represa generaría un déficit de agua de 12 millones de metros cúbicos.
Los promotores de la protesta en Espinar acordaron ayer mantener la huelga hasta que llegue la comisión de alto nivel del Gobierno, con la que se pueda formar una mesa de diálogo para solucionar el conflicto, que ya dejó un muerto el pasado jueves.
Sin embargo, el ministro de la Producción, Jorge Villasante, manifestó hoy, a CPN Radio, que "nadie puede negociar con una pistola en la sien", al insistir en que los manifestantes tienen que levantar la protesta antes de acudir a dialogar.
"Entonces, hay un punto muerto", agregó Campana y confió en que "no ocurra ninguna desgracia".
El defensor del Pueblo en Cuzco confirmó que organizaciones sociales de esa ciudad, la capital regional, acatarán un paro, los próximos 21 y 22 de septiembre, para sumarse a las demandas de Espinar.
Entre los que se sumarán están el sindicato de obreros de construcción, los mercados y estudiantes universitarios.
Por su parte, el ministro Villasante añadió que hay personas que sobredimensionan los hechos y promueven reclamos sociales en medio de una coyuntura electoral, en referencia a los comicios municipales y regionales del próximo 3 de octubre.
En el mismo sentido, el presidente de la Cámara de Comercio de Cuzco, Carlos Milla, declaró a CPN Radio que el tema del proyecto hídrido Majes Siguas II ha sido mal manejado porque "hubo torpezas de ambos lados" y ahora está politizado.
El viernes último, el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Miguel Cabrejos, dialogó con los dirigentes de la huelga pero no logró que se desconvoque esta protesta.
En su lugar, Cabrejos llevó al presidente del Consejo de Ministros, Antonio Chang, las demandas de los pobladores que son el retiro de las Fuerzas Armadas de Espinar y la nulidad del proceso de licitación del proyecto Majes-Siguas II.
Asimismo, la formación de una comisión en el Congreso para investigar los hechos de violencia en la zona pues en el clímax de la huelga indefinida, un hombre murió por heridas de perdigones, mientras que los enfrentamientos dejaron 18 civiles y 26 policías heridos, entre el miércoles y el jueves pasados.
Por su parte, el presidente regional de Cuzco, Hugo González, ha propuesto que se realice un estudio integral sobre Majes-Siguas II y otro de afianzamiento hídrico para determinar cómo se abastecerá de agua en caso de escasez a la zona.