Sindicalistas de la Secretaría de Cultura de El Salvador cerraron hoy un museo capitalino para exigir la aplicación de un escalafón administrativo, lo que pospuso la entrega de cuatro piezas arqueológicas decomisadas que haría la embajada de EE.UU. al Gobierno salvadoreño en ese recinto.
"Hacemos un llamado al señor presidente Mauricio Funes que no se olvide del compromiso que adquirió con nosotros", dijo a Efe el secretario de conflicto del Sindicato de Trabajadores de la Secretaria de Cultura (Sitrasec), Ricardo Amaya, en relación a la aplicación del escalafón administrativo.
Los manifestantes cerraron el portón principal del Museo Nacional de Antropología David J. Guzmán en San Salvador, y según líderes de la protesta, éstas se extendieron a los sitios arqueológicos Tazumal y Casa Blanca, así como en el Museo Nacional y Teatro Nacional de la ciudad de Santa Ana, todos en el oeste del país.
Amaya explicó que Funes se comprometió a aplicar un escalafón administrativo a los más de 1.000 empleados de esta cartera desde enero de este año, lo que significaría un aumento del 4% en su salario.
En virtud del escalafón los empleados de Cultura recibirían este mismo aumento cada tres años, detalló Amaya.
El dirigente sindical acusó al secretario técnico de la Presidencia, Alexander Segovia, de oponerse a darles el aumento salarial, y a Funes le pidió que "no olvide que las organizaciones sociales de este país y el pueblo que creyó en un nuevo escenario político de Gobierno lo pusimos allí (en la presidencia)".
Por su parte, el encargado de negocios de la Embajada de EE.UU., Robert Blau, tenía previsto entregar al canciller de El Salvador, Hugo Martínez, y al secretario de Cultura, Héctor Samour, cuatro piezas indígenas salvadoreñas que fueron decomisadas en meses pasados a traficantes de bienes culturales en ese país.
Una portavoz de la Secretaría de Cultura indicó a Efe que la actividad se pospuso para una fecha por definir.