Militantes de grupos de izquierda protestaron hoy frente a la sede de la cancillería argentina en contra de la contratación por parte de Buenos Aires del banco británico Barclays, accionista de una petrolera que opera en las islas Malvinas.
Una treintena de manifestantes reclamó la "inmediata revocación" del contrato con Barclays como banco coordinador de la oferta de canje de bonos impagados que el Gobierno de Cristina Fernández pretende lanzar este año.
La entidad bancaria es el principal accionista institucional de Desire Petroleum, empresa que inició esta semana las operaciones de prospección de hidrocarburos en aguas al norte del archipiélago bajo dominación británica y cuya soberanía reclama Argentina.
El Gobierno de Cristina Fernández ha redoblado sus quejas diplomáticas ante el Reino Unido por la concesión unilateral de permisos de exploración petrolera.
En este contexto, Argentina logró un fuerte respaldo a su reclamo de soberanía en Malvinas y contra las actividades exploratorias de parte de los países de América Latina y el Caribe que se reunieron en la cumbre del Grupo de Río, que concluyó hoy en Cancún (México).
Pero según aseguraron en un comunicado los organizadores de la protesta de hoy, "la política del Gobierno en relación con Malvinas es igual que en todos los temas: mucha confrontación verbal, pero en realidad ha permitido que Gran Bretaña avanzara en la apropiación del petróleo y de la pesca" de Argentina.
"En Cancún, Cristina hizo mucho 'blabla', pero acá le dio el canje de la deuda a los mismos ingleses que saquean nuestro petróleo en el sur", sostuvo durante el acto de protesta Gustavo Giménez, dirigente del Movimiento Socialista de los Trabajadores, una de las agrupaciones que convocó a la manifestación.
Hace dos semanas, el ex diputado Mario Cafiero -presente en la protesta de hoy- y el abogado Ricardo Monner Sanz, presidente de la Asociación Civil Anticorrupción, solicitaron a la Justicia que suspenda de forma cautelar el contrato con Barclays, que desde septiembre pasado, con un 4,45 por ciento de los títulos, es el principal accionista institucional de Desire Petroleum.
En octubre pasado, el Ministerio de Economía argentino designó al banco británico como "coordinador global" de una oferta de canje destinada a acreedores privados con bonos impagos argentinos por 20.000 millones de dólares que no se sumaron a una millonaria reestructuración en 2005.
Según la denuncia presentada por Cafiero y Monner Sanz, Barclays no comunicó que es accionista de Desire Petroleum ante el Registro de Empresas Petroleras Productoras creado por Argentina en 2007 para impedir que operen en el país aquellas firmas, o sus socios o accionistas, relacionadas con las Malvinas.