Un enjambre de abejas africanizadas mantiene atemorizados a los residentes del distrito de Antón, en la provincia de Coclé. Desde hace un año llegaron al lugar, para atacar a las personas y los animales.
Estas abejas ya tienen un enjambre de más de dos pies de altura, sobre un árbol de naranjo ubicado en una casa abandonada.
Yeniset Sandoval, quien fue picada por algunas de estas abejas, señaló que vive al lado de la casa abandonada donde se encuentra el enjambre.
"Tengo dos hijos y me aterra pensar que estas abejas los ataquen y ocurra lo peor", dijo.
Manifestó que hay niños, personas alérgicas y hasta ancianos en peligro.
"Hemos solicitado ayuda a los Bomberos y la Alcaldía, pero nadie hace nada", dijo.
Por su parte Roger Ríos, alcalde de Antón, señaló que es preocupante lo que pasa, porque frecuentemente se presentan casos de picadura de abejas.
Hizo un llamado a los bomberos para que atiendan estos casos, ya que la comunidad no sabe a dónde acudir.
Según el alcalde, los bomberos están preparados para atender estos casos.
Por su parte, Alberto Rivera, jefe de los Bomberos de Antón, señaló que no cuentan con el equipo necesario para atender estos casos y aunque si están capacitados es muy riesgoso actuar sin el equipo, que cuesta aproximadamente más de cien dólares.
Sólo este miércoles los mismos residentes de Buena Vista protestaron en la orilla de la carretera.
En tanto las autoridades se comprometieron a buscar una solución a estos problemas.
Muchos locales en Colón y la Zona Libre permanecieron cerrados hasta casi las once de la mañana de ayer, porque los propietarios no pudieron abrir las puertas.
La Policía Nacional de Control de Multitudes se mantuvo vigilante para evitar enfrentamientos.