Edwin Álvarez Camaño, abogado de la familia del periodista asesinado Ramón “Monchi” Cano Mojica, dijo ayer durante la diligencia de reconstrucción del homicidio que hay suficientes elementos que vinculan a las tres personas que permanecen detenidas con el hecho de sangre.
El crimen se registró el pasado 1 de abril en la residencia del comunicador social en calle octava final, en el distrito de David, provincia de Chiriquí.
“Las diligencias efectuadas por la fiscalía delegada acopiaron suficientes elementos que permiten hacerles cargos por tres delitos, debido a la forma organizada y orquestada por los tres sujetos para atentar contra la vida de Ramón Cano”, afirmó el abogado Álvarez.
Añadió que los detenidos enfrentan cargos por robo, asociación ilícita para delinquir y homicidio en perjuicio del periodista, quien fue asesinado de un disparo en la cabeza.
Manifestó el jurista que la diligencia judicial permitió aclarar que no se trataba de la tesis sustentada por la defensa de los encausados, de que se trataba de una broma que se le quería efectuar al periodista.
José Gabriel Ledezma Miranda (ahijado del periodista) no participó de la diligencia y se acogió a los artículos 22 y 25 de la Constitución Nacional.
Su abogado defensor dijo que su representado no estuvo dentro de la vivienda del periodista cuando ocurrió el hecho, por lo que no participó de la diligencia.
Asimismo rechazó los señalamientos de los cargos que se le efectuaron a su representado de asociación ilícita para delinquir y dijo que no se trataba tampoco de un homicidio doloso,sino de un homicidio culposo.
Por su parte, el detenido Amílcar Quintero Villarreal, (a) Mickey, participó de la diligencia judicial en compañía de su abogado, quien explicó cómo, por nerviosismo, se le disparó el arma con la cual se le causó la herida en la cabeza a “Monchi” Cano Mojica.
De igual forma, Ovidio Núñez Villarreal, (a) Cholo, quien fue representado por la defensora de oficio Isbeth Moreno, participó de la diligencia dando detalles de lo que ocurrió. Los tres detenidos fueron trasladados desde la cárcel pública de David hasta la residencia de Cano desde las 8:00 a.m. hasta avanzadas horas de la tarde de ayer.
La diligencia fue presidida por funcionarios de la Fiscalía Primera Superior y peritos del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IMELCF).
Una fuente judicial reveló que la Fiscalía Primera Superior a cargo de Betzaida Pittí procederá con dar trámite a algunas diligencias solicitadas por los abogados de la defensa y el de la familia Cano.
Una vez cumplida esta etapa, Pittí remitirá la vista fiscal al Tribunal Superior de Justicia del Tercer Distrito Judicial, donde se solicitaría el llamamiento a juicio por los cargos formulados a los detenidos y en el documento se explicará en qué sustenta cada cargo.
Principal testigo
En la declaración jurada de la señora Jouchit Melamet de Cano, “Cuchi”, esposa de Cano, ella relató lo que sucedió el martes 1 de abril.
“Recuerdo que eran las 6:15 a.m., cuando me despedía de mi esposo en la puerta, cuando tres sujetos ingresaron rápidamente y uno de ellos me golpeó y colocó un arma de fuego en el pecho, mientras Ramón les decía ‘a ella no, a ella no’; entonces el que mantenía el arma de fuego me empujó, cayendo yo sentada en las gradas de la entrada de la casa, donde los lentes se me cayeron y la prótesis de la boca se me salió”, afirmó la esposa de don “Monchi”.
“Fue en ese momento que doblegaron a mi esposo, lo arrodillaron y lo amarraron con las manos hacia atrás, mientras uno de los hombres le decía algo que yo no lograba escuchar”, explicó la viuda.
Aclaró que luego una de las empleadas gritó y uno de los delincuentes los obligó a entrar a uno de los cuartos de la casa y poco tiempo después escuchó una o dos detonaciones.
También relató que cuando salió del cuarto vio a su esposo doblado, pidiéndoles a las empleadas que lo ayudaran a levantar y ahí vio que le habían impactado, que no tenía el collar y el dinero en sus bolsillos ($2,800), por lo que procedieron a quitarle el anillo de matrimonio y el reloj, y volvieron al cuarto.