Ni el fuerte aguacero que cayó ayer en horas de la tarde en la ciudad de Las Tablas pudo empañar el Desfile de las Mil Polleras, que este año contó con la participación de más de siete mil hermosas mujeres.
La actividad, que por segundo año consecutivo se desarrolló en Las Tablas, lugar conocido como cuna del folclor nacional, tuvo un atraso en el inicio del desfile, debido a la fuerte lluvia que azotó ayer la región de Azuero.

Panamá América pudo observar que muchas damas se abstuvieron de desfilar, para evitar que con el fuerte aguacero que cayó se echaran a perder sus costosas y lujoss polleras.
El Desfile de las Mil Polleras es ya una tradición reconocida por su lujo, donaire y la participación de miles de hermosas panameñas que exhiben con orgullo el traje típico nacional.

La idea fue muy bien acogida, ya que le da impulso a las manifestaciones del folclor panameño, posiblemente el más rico y variado del istmo, para mantener, preservar y enriquecer las tradiciones criollas que rodean y dan más color a los festivales de las polleras.
El desfile se inició con el reconocimiento a distintos folcloristas panameños y la entrega del pabellón al abanderado de este año, el pelotero panameño Randall Delgado, quien es el primer tableño en llegar a la categoría de Grandes Ligas.
La Dama de Honor fue la primera dama de la República, Marta Linares, quien acompañó a Delgado durante su recorrido.
Cabe resaltar que el pueblo tableño se engalanó completamente en homenaje a las participantes, pero algo muy singular fueron los trabajos florales y blasones de colores patrios en los balcones de los frontales de las casas, muchas de ellas de estilo colonial, atestados de mujeres empolleradas.
El jolgorio lo completaron los grupos musicales con sus tamboritos, congos, bullerengues, cumbias y otros ritmos bailables muy propios del país.
Una importante cantidad de hombres usó el pantalón ancho negro, la camisilla blanca de lino, el sombrero pintao, la funda labrada del machete, la chácara tejida en colores a guisa de bolso y calzó las famosas y cómodas cutarras de cuero.