CHIRIQUÍ - Volcán. Al parecer el olor a sangre fue el que guió a una perra llamada Chomba, hasta donde se encontraba el bebé recién nacido que había sido introducido totalmente en un hueco, por su propia madre, minutos después de parirlo, en medio de las matas de café de una finca privada, ubicada en el corregimiento de Volcán.
Luego de olfatear y escarbar por instinto animal, "chomba" haló un pedazo de toalla donde estaba envuelto el bebé de aparentes rasgos indígenas, que salió cubierto de tierra y rodó aproximadamente dos metros, sin dejar de llorar, hasta que fue escuchado por, Emilia Ábrego, una trabajadora indígena que recolectaba café cerca del lugar.
Por su parte Aldemaro Atencio, Personero Segundo Municipal, en compañía de unidades de la Policía Técnica Judicial (PTJ) efectuaron una inspección ocular que busca de dar con la madre de la criatura.
La Doctora Gladis Novoa, Directora regional del Ministerio de Salud en Chiriquí, informó que el infante pesó 8 libras y mide 50 centímetros.
Está en buenas condiciones, con la atención del equipo de pedíatras del hospital, donde se encuentra estable, en la sala de cuidados mínimos.
Las autoridades estarán encargadas de evaluar cuál será el futuro del bebé.
¡Ahora, busquen a mi mamá!
Las autoridades iniciaron un operativo, para dar con el paradero de la madre del bebé.