El alcalde del distrito de Guararé, Eliseo Rodríguez, aceptó su responsabilidad al haber extendido los permisos por cinco meses para la extracción comercial de arena en la playa Bella Vista.
Rodríguez dijo tener conocimiento de la existencia de un Decreto Ejecutivo de 1996 que prohíbe esa actividad en el litoral pacífico, pero se atrevió a ignorarlo, debido a la situación económica de los areneros.
Agregó que los funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), el Instituto Panameño de Turismo (IPAT) y el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) le advirtieron que a partir de la fecha deberá suspender la extracción del material en esas playas, ya que existen estudios para realizar proyectos turísticos en la región.
Rodríguez aceptó que el daño que se ha hecho a esa playa es grande y podría ser irreversible, motivo por el cual los 10 representantes de corregimiento de Guararé, han firmado un acuerdo municipal, donde sólo se permite otorgar arena doméstica. Por lo que todos los días los representantes le reclaman la cantidad de camiones que pasan por el distrito llenos de arena.
Por otra parte, Rodríguez aseguró tener información sobre el acuerdo de una resolución a través de la cual se permitirá la extracción de arena comercial.
Recalcó que en esta ocasión él no dio permiso para la extracción de arena comercial porque tiene un acuerdo municipal firmado por ellos, y un decreto ejecutivo, y esta vez no pasará por encima de eso.
Concretó que el área ha sido declarada proyecto turístico, por tanto será respetada al pie de la letra, al tiempo que reveló que el proyecto arranca con una inversión de 100 mil a 200 mil balboas.
Rodríguez enfatizó que no perderá un proyecto de esa envergadura, por el solo hecho de permitir la extracción de arena; y comentó que están buscando opciones en otras playas.
Cabe señalar que Playa Bella Vista en Guararé es un lugar de esparcimiento, arenas de color ocre rojizo, azules y limpias aguas, brisas agradables que circulan en una ensenada, existen muchas casas de veraneo, incluso de chitreanos y tableños, a tres minutos en carro está el aeropuerto de Guararé, y en la misma playa existe otra atracción natural que es la desembocadura del río Guararé, con sus riberas pobladas de esbeltas palmeras de cocos.
Las autoridades no permitirán la destrucción de este paraíso natural, como ya lo hicieron los extractores de arena con otra playa vecina, y que tan sólo hace cinco años fue un remanso de tranquilidad y descanso para los azuerenses, hoy convertida en un pedreguero y lodazal.