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Alerta en Chiriquí ante la merma de la concha negra

La recolección de bivalvos sirve de sustento a decenas de familias que diariamente extraen el recurso de los manglares en David. En esta región hay más de 10 islas que sirven como zonas de refugio y reproducción del molusco, que actualmente está siendo amenazado.


M.Contreras/ José Adames (Chiriquí / Veraguas) / PANAMA AMERICA

La constante contaminación por productos químicos, sedimentos y la captura indiscriminada en los manglares del distrito de David mantiene a las comunidades, autoridades y al sector conchero preocupados por la merma que existe de este recurso a lo largo del golfo de la provincia de Chiriquí.

Alrededor de 80 personas se dedican actualmente a la recolección de conchas en el corregimiento de Pedregal, cantidad que sobrepasa, en gran medida, la recomendación hecha por los especialistas en recursos marinos para desarrollar esta actividad en la región sin que se afecte la reproducción del bivalvo.

Voces de alarma

 

Baudelio Valdés es uno de estos concheros, quien se ha dado cuenta del agotamiento del producto en la zona, puesto que antes se extraía y se vendía fácilmente por sacos, pero ahora lo tienen que hacer por libra para lograr subsistir.

Pese a que acepta que tradicionalmente se han opuesto a la regulación de las autoridades, Valdés reconoce que se capturan conchas recién nacidas y muchas personas envenenan los esteros y están matando todas las especies que existen en las islas, aparte de que la tala de árboles también está afectando negativamente las zonas de manglar del distrito.

Virgilio Chavarría Morales, lugareño y miembro del comité Ambiental de Alanje, dijo que las autoridades deben mantener más vigilancia en estas zonas porque las personas que vienen a las islas extraen el recurso no para consumir, sino para comercializarlo, y cada extractor llena un saco o dos y al día siguiente regresa por más, lo cual está exterminando las conchas.

 

Señaló que la afectación se está dando porque hace falta apoyo incondicional de las autoridades para que, en conjunto con las comunidades, haya garantías y se vigile el desarrollo coherente de la actividad .

En tanto, Juan Posada, biólogo y coordinador técnico de la gerencia de la Fundación Mar Viva, indicó que desde 2012 la entidad comenzó un estudio del recurso concha negra para evaluar sus características biológicas y se ha estado trabajando con los extractores para que sepan la época de reproducción e informarles que, para que el molusco se sostenga, no debe haber más de 40 extractores en el área y no deben capturar las conchas con menos de cuatro centímetros de longitud, porque estas no han alcanzado la madurez reproductiva.

Destacó que a los concheros se les ha aconsejado hacer buen uso del recurso porque la concha negra se está reproduciendo a lo largo de todo el año.

 

La autoridad opina

En torno a esta situación, Elmer Romero, director regional de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (Arap) en Chiriquí, explicó que han realizado diversas reuniones con los concheros para establecer algún tipo de regulación y que no se llegue a la exterminación del molusco.

Romero comentó que a estos capturadores se les está informando que tienen que llegar a lugares más distantes para conseguir el producto, pues por seguridad, las mismas especies están migrando a otras áreas porque se mueven por medio de la marea, y cuando esta baja, se refugian en las raíces de los manglares.

 

Según Romero, debido a la captura indiscriminada que se realiza, estas especies tienden a reproducirse de manera más rápida y es por eso que se están recolectando conchas pequeñas, pero en realidad ya están en la etapa adulta.

Por otro lado, Nicomedes Jiménez, jefe del Departamento de Áreas Protegidas y Vida Silvestre de la Anam, mencionó que están buscando zonificar los lugares de recolección y establecer periodos de capturas para que se pueda cosechar el molusco y aun así se garantice la sostenibilidad.

Puntualizó que las conchas tienen un ciclo de vida y no se reproducen en cualquier lugar. “Donde habitan no se han dado grandes devastaciones ni talas, tampoco hay altos niveles de contaminación por químicos, por lo que deducimos que está ocurriendo una sobreexplotación del recurso”, afirmó finalmente.


En Veraguas tampoco se regula a los extractores de este producto
La comercialización de la concha negra no está siendo regulada en el Golfo de Montijo, explicó Alejandra Blasser, directora regional de la Arap.
Según la funcionaria, no existe un documento legal que les permita regular la actividad, aunque saben que el producto escasea.
Informó que la Anam está elaborando el plan de manejo del sitio Ramsar Humedal del Golfo de Montijo, y al finalizar se establecerán los protocolos respectivos para esta área protegida.
Añadió Blasser que la Arap establece una tarifa anual de 50 dólares a los que se dedican a comercializar la concha, pero en Veraguas no se aplica, porque la mayoría de los extractores lo hacen de manera artesanal para la subsistencia.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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