La pretensión de que el presidente de la República, Martín Torrijos, no sancione las modificaciones a la Ley 24 de 1995, que convierte a la caza de animales en peligro de extinción como deporte, cada vez toma más fuerzas y son más las personas que hablan en contra de esto.
El presidente de la Asociación Ambientalista de Chiriquí, Edidio Bonilla, señaló que es sumamente preocupante para los ambientalistas y la ciudadanía en general, que una ley como ésta sea puesta en ejecución.
Destacó que si en estos momentos se está registrando la caza de manera ilegal, con la nueva reglamentación se le daría más oportunidad a las personas que se dedican a esta actividad de realizarla abiertamente.
“Pienso que en estos momentos es desafortunado que esa ley se constituya en Ley de la República, porque no tenemos una cultura proteccionista y con estas modificaciones, mal podemos esperar una sociedad que respete el patrimonio natural que Dios nos ha dejado”, dijo.
Enfatizó que dichas modificaciones vendrían a legalizar lo que en estos momentos está prohibido, contradiciéndose la misma ley, por lo que ahora con más fuerzas se está tratando de hacer contacto con el Presidente de la República para solicitarle, muy respetuosamente, que no la sancione.
Por su parte, el director regional del Instituto Panameño de Turismo en Chiriquí, Erick Orribarra, opina que no sería tan negativo para la fauna y ecología de nuestro país que exista la caza como deporte, siempre y cuando se conserve una cantidad o reserva para este tipo de actividad.
Indicó que tenemos que ser competitivos con otros países, donde se puede observar que la caza es una actividad deportiva, que es atractiva para los turistas nacionales y extranjeros, por lo que es interesante que esto se pudiese dar en Panamá, para apuntar hacia la competitividad.
“Siempre y cuando se maneje esto a través de las autoridades que tienen que ver con esto y si se lleva de una manera ordenada, pienso que no debe causar ningún impacto negativo a la fauna de nuestro país", mencionó.
Comentó creer que un atractivo es observar los animales, pero si hay alguna finca o persona que tiene un proyecto donde se pueda ejecutar la actividad de la caza, se puede realizar, poniendo como ejemplo que en otros países del mundo hay temporadas especiales para actividades de caza, donde las personas que se inscriben deben pagar, generando así una economía en las diferentes áreas.
La caza deportiva no es algo propio de nuestro país.
Los ambientalistas también temen que por equivocación se pueda herir a otras personas.
Esta actividad es muy frecuente en Estados Unidos.
Se espera que el Presidente de la República tome una decisión en los próximos días.