Unas 18 organizaciones campesinas de las comunidades de Los Valles de Cañazas, Alto Guarumo, La Yeguada y la comarca Ngäbe-Buglé recibieron concesiones para explotar madera de pinos plantados en cerca de 50 hectáreas de reservas forestales de los distritos de Cañazas, San Francisco y Calobre.
Se trata de comunidades que desde hace varias décadas vienen trabajando con la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) en la siembra y conservación de estas plantaciones de pino; pero hasta la fecha no habían recibido ningún beneficio.
Las concesiones se darán a 25 años y las organizaciones tendrán derecho a explotar y comercializar la madera de pinos, pero de manera sostenible, puesto que hay un plan de reforestación que se debe cumplir; en paralelo, los ingenieros de la Anam estarán dando asesoría técnica a los beneficiarios para desarrollarlo.
Estos convenios ayudarán a mejorar la calidad de vida y la economía de los moradores de estas comunidades, al mismo tiempo que se generarán más empleos, sostuvo Geremías Aguilar, secretario general de la Anam.
Entretanto, Francisco Brea, diputado del área, manifestó que con esto se le hace justicia a estas comunidades humildes, pues a ellos les pertenecen esas plantaciones, que tienen cerca de 40 años.
Brea agregó que la administración gubernamental anterior quiso otorgar concesiones a empresas privadas para que explotaran esta plantación maderera, pero luego de cuatro años de lucha se logró entregárselas a quienes realmente las merecían.