El defensor del pueblo, Italo Antinori Bolaños, manifestó que el próximo Ombudsman no debe ser blando, político ni sumiso.
El funcionario expresó que espera que la Asamblea Legislativa no cometa el exabrupto de poner a una persona dócil a los caprichos de los políticos.
Las declaraciones de Antinori, se dieron durante la presentación del Segundo Informe Anual de la Defensoría del Pueblo.
Añadió que su gestión al frente de la entidad, ha estado alejada de los vaivenes políticos, luchando contra el gobierno de Ernesto Pérez Balladares y de la mandataria Mireya Moscoso.
Antinori descartó que aspire a una reelección, a pesar que la ley que crea la Defensoría del Pueblo, lo permite.
Expresó ante integrantes de la sociedad civil y el director del Centro Regional Universitario de Colón, Dorindo Cortez, que no se le permitió desde 1997 incluir en el presupuesto de la institución, una oficina para la receptoría de denuncias en esta provincia ni en otras partes del país.
Agregó que su objetivo principal fue establecer varias sedes de la Defensoría del Pueblo en cada provincia, pero no se pudo culminar esta aspiración.