Reservistas norteamericanos que llegaron a Panamá para realizar diversas labores sociales como parte del programa Nuevos Horizontes, no han iniciado las labores por temor a otro accidente.
Walter Mark, capitán encargado del programa, solicitó al Gobierno local mayor seguridad en la vía, ya que temen que ocurra otra tragedia como la del pasado 23 de febrero, donde perdieron la vida dos reservistas.
Manifestó que uno de los problemas que confrontan es que las dimensiones de las vías, en Rambala, son muy pequeñas para los vehículos procedentes de Estados Unidos; además de que muchos camiones de carga pesada transitan a velocidades que superan las 40 millas por horas.
Mark indicó que tienen programado iniciar el 10 de marzo las labores, si se les garantiza más seguridad en la vía donde están trabajando; de lo contrario, pospondrán las obras hasta obtener respuestas. Los trabajos debieron empezar el primer día de este mes, pero han retrasado esto hasta el 10 de marzo.
Por su parte, Alejandro Sánchez, representante del corregimiento de Rambala, alegó que ya enviaron una nota a la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre para que brinde el apoyo.
Indicó que solicitaron la presencia de policías de Tránsito, ya que se trata de una labor que no se puede perder, pues los únicos beneficiados son los moradores del corregimiento.
La Gobernación de la provincia se comprometió a solucionar el problema, ya que se trata de oportunidades que no se pueden perder.
En los próximos tres meses, mil reservistas llegarán a Rambala para participar en la operación Nuevos Horizontes 2007.
Se requiere de policías, desde la comunidad de Río Uyama hasta Punta Peña, donde se realiza la obra.
Aplazan trabajos por falta de seguridad
La carrtera Almirante-Rambala es muy peligrosa para viajar a alta de velocidad.