El representante de Arraiján cabecera, Fausto Araúz, dijo que el déficit habitacional en ese corregimiento cada día va en aumento, debido a que se sitúan con el área con mayor población de todo el distrito.
La situación, asegura Araúz, conlleva a las invasiones de tierras de forma desmedida y que en muchos casos se trata de personas humildes.
Reveló que estas familias humildes se ven imposibilitadas para ser sujeto de crédito en una institución financiera privada, por lo cual no pueden comprar una vivienda en los diferentes proyectos urbanos.
Según Araúz, es inconcebible que en ese distrito con tantas tierras vírgenes existan necesidades de vivienda y el gobierno no agilice los trámites para expropiar fincas o traspasar a las diferentes instituciones públicas que se dedican a estos menesteres en beneficio de los oriundos del distrito.
Indicó que cada cinco meses se desarrolla un proyecto urbano en Arraiján, sin embargo, el costo más bajo por cada residencia es de B/. 25 a B/. 30 mil, inaccesibles para la gran mayoría de estas familias.
Reiteró que solicitó a la Reforma Agraria del Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA), la finca 10,350 localizada en las minas de Bique, pero se le adjudicó a la Junta Comunal de Veracruz, fuera de sus linderos.
Precisó que otros de los terrenos gestionados son los de Valle de las Minas en las faldas del Cerro Cabra, sin embargo, están siendo repartidos por un comité de salud que fue juramentado como junta local.
Araúz subrayó que otras de las fincas reclamadas por la junta comunal de Arraiján cabecera es la 3843 que consiste 161 hectáreas con 6,314 metros cuadrados, que reforma agraria le traspasó al Municipio, mediante la resolución No. 8,045, del 28 de febrero de 1986.