COCLÉ, Olá. El temor de ser arrasados por el río o caer a un precipicio, a diario se apodera de los residentes del sector de Barreta de Olá, en la provincia de Coclé.
Para ellos, es terrible la llegada del invierno por los peligros que enfrentan, y aseguran sentirse olvidados por los gobiernos.
Para llegar a la comunidad de barreta de Olá, se puede entrar por El Copé de La Pintada, luego se pasa a Bajo Grande, en donde inicia la terrible odisea de los campesinos que a diario salen de sus casas a escuelas, centros de salud, hospitales o a vender sus productos.
La falta de un puente vehicular sobre el río Grande les preocupa.
Isidro Castillo, residente del sector, señaló que para ellos es una verdadera pesadilla tener que cruzar estos ríos ya sea en carro o a pie, porque en la época de invierno son muy peligrosos y temen ser arrasados por cabezas de agua como ha pasado en otras comunidades.
Estos campesinos, que también son productores de café y naranja, piden que se construya un puente vehicular sobre el río Grande, el más peligroso de la región.
Romelis González, otra moradora del lugar, dijo estar muy preocupada porque todos los días ellos tienen que cruzar estos río con sus hijos que van al colegio más cercano.
Además, asegura que cuando hay enfermos por la falta de centro de salud en el área, deben esperar que baje el nivel de las aguas del río porque no hay un puente para que un vehículo los pueda llevar.
El señor Castillo asegura que su familia y la comunidad de Barreta se ven envueltas en un peligro inminente, pues para llegar a sus hogares no solo tienen que pasar ríos peligrosos, sino también tienen que cruzar la loma de Cerro Paja, la más peligrosa del área, porque está bastante empinada y cercana al precipicio.
Este cerro es el paso obligatorio para llegar a Barreta de Olá y ya se han registrado accidentes.
Los residentes del lugar narraron que en una ocasión un sacerdote se dirigía en su auto a oficializar una misa en Barreta; sin embargo, en el Cerro Paja se quedó sin frenos y se fue de reversa. Posteriormente, se volcó y solo de a milagro los ocupantes del pick up se salvaron.
Según los transportistas, hay que tener coraje, valor y mucha experiencia para andar a diario por estas carreteras que son de la muerte.
Cuenta que si uno se salva de cruzar el río y salir bien librado, luego hay que pensar cómo se pasa la loma del cerro que es otro peligro.
Los residentes informaron que en varias ocasiones han solicitado ayuda a las autoridades locales para aplacar sus temores, pero no han recibido respuestas.
Arriesgan sus vidas cruzando un peligroso río en Olá
Parece normal ver a muchos hacer la travesía con tranquilidad, pero hay el temor de que suceda una tragedia.