Los productores de café en la provincia de Chiriquí, agrupados en la Asociación de Productores de Renacimiento (Apre), se declararon ayer, jueves, en alerta por el decomiso de café procedente de Costa Rica, debido a que esta mala práctica pone en riesgo la producción del rubro nacional.
“El contrabando de café procedente de Costa Rica afectará directamente a los productores porque el mercado será inundado con el grano y los precios van a caer, lo que representa un peligro inminente para esta actividad que fue golpeada severamente por la roya y broca del café”, asegura Ameth Lezcano, de la Apre.
Añadió que en estos momentos los precios del café están bajos, pero por ahora los productores tienen la alternativa de vender su grano a las torrefactoras para el consumo local, pero si el rubro continúa entrando desde Costa Rica, los precios van a bajar aún más.
El dirigente de los productores de café aseguró que se busca coordinar una reunión con el director nacional del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) para que se puedan reforzar los cordones de seguridad y evitar que el contrabando procedente del lado tico siga entrando fácilmente a Panamá por el sector de Renacimiento o Paso Canoas en el distrito del Barú.
Lezcano afirma que en diferentes ocasiones se han reunido con las autoridades de la Aduana, pero los resultados no satisfacen a los productores porque el contrabando sigue ingresando.
El directivo de Apre dijo que en la actualidad ellos están recibiendo un precio superior a los 8.00 dólares por lata, lo que significa un precio justo, mientras que los que se dedican a contrabandear café lo compran a $5.00 la lata.
Según la Apre, ellos han hecho un esfuerzo económico para recuperar las plantaciones de café que fueron afectadas por las plagas, pues muchos de ellos han tenido que refinanciar sus préstamos en los bancos para reactivar la actividad.
Agregan que en estos momentos necesitan el apoyo de los organismos ligados a combatir el contrabando para evitar que estos productos agropecuarios entren ilegalmente al país y pongan en riesgo las seguridad fitosanitaria local.