La fiebre por conseguir metal crece y en el sector oeste de la provincia de Panamá, parece que cualquier terreno es bueno.
Elena Villarreal, quien construyó su casa en el sector tres de Rincón Solano, en donde antiguamente existió el vertedero de La Chorrera, teme que la misma se derrumbe por la remoción de tierra que realizan, desde hace semanas, más de cinco sujetos en la búsqueda de metales.
Estas personas, afirma la afectada, tienen días escarban con pico y pala en un terreno ubicado en la parte trasera de su vivienda, pero a pesar de sus reclamos, han avanzado hasta los límites con su terreno, derrumbando árboles frutales y cultivos.
Sostiene que a tempranas horas del día comienzan a cavar, tratando de encontrar algo y aunque sólo sacan restos oxidados, insisten en seguir con esta actividad.
Asegura que son personas que residen en el área y que con anterioridad habían excavado en un terreno colindante.
Precisi÷o que incluso contratan vehículos particulares para realizar el acarreo del material que extraen, aunque dijo desconocer en dónde es vendido.
Con la remoción de la tierra, han dejado expuestos vidrios, lo que es peligroso y, sin embargo, las personas que realizan el trabajo no atienden a su llamado de que cesen de excavar.
En tanto, las autoridades locales realizarán las investigaciones del caso.