CHIRIQUÍ es una de las provincias de mayor crecimiento en diversos aspectos, pero todavía hay mucho por hacer, sobre todo, en materia de educación.
Existe cierto grado de preocupación por los niveles de aprendizaje en las áreas rurales y en la Comarca Ngöbe Buglé.
De acuerdo con cifras dadas por funcionarios del Ministerio de Educación, un 9% de la población en la provincia de Chiriquí es analfabeta; no sabe escribir su nombre.
Gilberto Aguilar, coordinador de la dirección de jóvenes y adultos de dicho ministerio, indicó que existen personas, sobre todo, dentro de las áreas rurales y las zonas indígenas que no tienen el mínimo conocimiento educativo.
Apuntó que aunque en el sector latino se presenta el problema, la mayor persistencia se registra dentro de la comarca Ngöbe Buglé, específicamente en comunidades como Besiko, Mironó, en donde el analfabetismo alcanza la mitad de la población. Sin embargo, apuntó que igualmente en distritos como Barú esto alcanza un 14% de personas.
Expresó que esta situación es lamentable, sobre todo, en estos tiempos, cuando los sistemas tecnológicos y educativos están tan avanzados.
Agregó que esto demuestra que hay que hacer un trabajo extraordinario para empezar a disminuir los altos índices que involucran no solo a niños y a jóvenes, sino también a adultos.
Dentro de la dirección de adultos y jóvenes que atiende esta problemática, se mantienen diversos programas para alcanzar a las personas que no han tenido la oportunidad de acceder a un sistema educativo que le permita desarrollarse como persona.
Expresó que dentro de los programas educativos, participan personas desde los 15 años hasta los 60 años, los que lastimosamente jamás habían recibido una orientación educativa.
Aguilar indicó que la metodología que se utiliza para enseñar a estas personas es diferente; se basa precisamente en el conocimiento previo que ellos tienen, lo que se combina con técnicas educativas que les permitan aprender a escribir y a leer más rápidamente.
Dentro de la dirección, existen varios programas que se desarrollan a través de la entidad dentro de los diferentes centros vocacionales de la región, en donde además se les enseña una actividad manual.
Los estudios realizados en esta provincia han revelado que, a veces, es cuestión de familias, ya que en donde el padre o la madre no han tenido la oportunidad de estudiar, se sigue el mismo patrón.
Algunos padres de familia no toman en consideración que estudiar es un derecho de los niños, y no lo reconocen como una obligación o una oportunidad de desarrollo para los suyos.
Aguilar indicó que nunca es tarde para estudiar y por eso trabajan para educar a jóvenes y adultos con deseos de superación.
Cerca del 10% de la población chiricana es analfabeta
Se estructuran planes en el nivel de premedia y en los multigrados para bajar este índice.