Tal y como estaba previsto para este inicio del periodo de Cuaresma, la basílica Jesús Nazareno de Atalaya nuevamente se convierte en el sitio escogido por miles de católicos panameños, para buscar el perdón y la reconciliación, enmarcado en el contexto del mensaje pronunciado para este 2017 por el papa Francisco, denominado "La palabra es un don. El otro es un don".
Este año, una vez más, en la festividad en honor a Jesús Nazareno ha quedado plasmado que la fe y la creencia de los peregrinos, que realizan largos viajes y sacrificios desde distintos puntos del país, se conserva intacta, y lejos de disminuir la cantidad de visitantes, el número de personas que llegan sigue siendo impresionante.
Monseñor Audilio Aguilar, obispo de la diócesis de Veraguas, explica que la cantidad de gente que llega y va en aumento obedece a que las personas buscan un alimento espiritual que solo puede encontrarse en Atalaya, donde los fieles pueden confesarse y participar de las eucaristías que se celebran a cada hora.
El prelado de la Iglesia católica en Veraguas hizo un llamado a los peregrinos a que traten de vivir más la caridad cristiana y que todo el sacrificio y las mandas que se ofrecen al Nazareno no caigan en el vacío.
Ayer sábado, en el marco de la peregrinación, se vivió un momento especial con la llegada de la réplica de la Virgen de Fátima, que ha recorrido varias diócesis de Panamá y que fue recibida en una caravana y luego procesión en Atalaya.
Para hoy domingo se tiene previsto que a las 10:00 a.m. se inicie la misa solemne del primer domingo de Cuaresma, en la que los obispos de la Conferencia Episcopal Panameña (CEP) y el nuncio apostólico en Panamá, Andrés Carrascosa, se dirigirán a unos 200 mil católicos que se espera se concentren en los alrededores de la plaza central de Atalaya.
No obstante, se espera que también las autoridades de la Iglesia católica panameña se pronuncien en torno a la situación política, social y económica que vive Panamá.
Luego de la eucaristía, se espera que se inicie la procesión con la imagen de Jesús Nazareno, la cual recorre tradicionalmente los alrededores de la plaza central de la basílica y culmina a las 12 del mediodía.
Héctor Smith, un peregrino que desde hace 15 años camina desde La Chorrera, valora el hecho de que con el pasar de los años la fe de los creyentes en el Nazareno sigue latente y eso se demuestra en la cantidad de personas que participan todos los años.
"Aquí la gente viene por gratitud, a agradecer porque nos mantenemos vivos", agregó la fuente.
Debido a la gran cantidad de fieles que se espera participen hoy de la romería a Jesús Nazareno, los estamentos de seguridad mantienen un operativo para garantizar el flujo vehicular, la asistencia a las personas que caminan largas distancias y prevenir hechos delictivos en el área.