No solo desalojada, sino también detenida, terminó Nidia Guevara, a quien la corregidora de Barrio Balboa en La Chorrera acusó de haberle faltado el respeto, y que el alcalde Luis Guerra puso en libertad.
Hace unas semanas, la corregidora Jocelyn De La Cruz hizo el desalojo de Guevara y su hijo, cuya casa está ubicada en la barriada Tulihueca, tras un fallo a favor de Feliciano Esturaín, con quien mantenía un litigio de la vivienda.
En esa ocasión, se sacó parte de los enseres de dicha vivienda, pero el pasado martes se concluyó la acción con ayuda de miembros de la Policía Nacional, que luego de montar todos los muebles en un carro, los dejaron tirados afuera de la casa.
Según la corregidora De La Cruz, esto ocurrió porque la señora Guevara no le había querido decir donde podían llevar sus muebles, añadiendo que además la conduciría al cuartel de policías por haberle faltado el respeto.
Guevara permaneció en una celda preventiva, hecho que provocó una llamada al Despacho de la Primera Dama y la presencia del alcalde, quien ordenó su libertad.