Los años y las tradiciones pasan, sin embargo, en la mente de los colonenses existe el recuerdo de aquellas épocas donde se sentía la Navidad y los aires de un año por empezar.
El ambiente de Navidad parece no existir en las calles de Colón, son pocos los lugares que han decorado con el Santa Claus, los angelitos, el nacimiento y despliegue de luces de colores que emocionaban tiempos atrás a los niños y adultos.
Para muchos la situación económica parece ser la causa que no se respire el espíritu navideño, este factor que mantiene preocupados desde el más pobre hasta el más rico, indica que las coas no andan bien y que se agudiza con el transcurrir de los días.
El costo de la energía eléctrica, la falta de dinero, el encarecimiento de productos y servicios hace que se racionalicen los gastos; y aprovechar cada centésimo de balboa al máximo para no afrontar los gastos innecesarios.
En comparación a otros años y hasta una semana antes de las fiestas, era el común ver al colonenese establecerse en los predios del mercado público y la avenida Central para vender manzanas, peras, uvas, saril, el ramillete de arroz con naranjas para la buena suerte, las esencias de las siete potencias y la varita de incienso a dos por 25 centésimos para alejar lo malo del hogar y traer lo bueno. Esta actividad comercial se extraña en la Navidad 2000.
La venta en los almacenes ha bajado, según los comerciantes de la avenida Bolívar que sostienen que aún con rebaja en los juguetes, es poco lo que se ha podido vender.
Los vendedores ambulantes sostienen que es poco lo que han podido llevar a sus casas.
La buhonera María Salazar, dijo que al día sólo ha podido vender B/.80 en arreglos navideños, flores artificiales y luces, sin embargo, debe primero sacar el dinero invertido y es poco lo que puede quedarle en ganancias.
La señora expresó que sólo espera que la venta alcance los B/.40, porque entre los días previos al 8 de diciembre, entre tarjetas musicales, arreglos florales y perfumes su ingreso no superaba los B/.50 diarios.
Las ventas no sólo se han reportado en el sector comercial. Según vendedores de billetes, la situación económica también los ha afectados.
Manifestaron que es poco lo que han podido vender, no obstante, aún guardan la esperanza que la situación mejore.