La paz y la conversión de corazón a delincuentes y narcotraficantes fue la petición que se hizo durante el Vía Crucis por la Paz, que organizaron ayer los reverendos católicos Teófilo Rodríguez y Donaciano Alarcón por las calles de la ciudad de Colón.
El padre Teófilo comparó la situación de Venezuela, un país tan grande, donde han muerto 30 muertos en un mes, mientras que en Colón, tan pequeño, han asesinado a 32 en tres meses.
Ante esta situación, señaló el cura, es que se ha querido crear conciencia, ya que como cristianos se han percatado de la realidad que se vive en esta provincia.
El vía crucis culminó con su cuarta estación en la iglesia San José Paulino, donde se realizó la prédica y donde los creyentes asistieron vestidos de blanco.
El padre Teófilo dijo que el papa no quiere la muerte de los malos, sino su arrepentimiento.