Hoy inicia uno de los eventos más esperados del año por los panameños, el Festival Nacional de La Mejorana.
Desde los primeros días del mes de septiembre, los lugareños comienzan a armar sus ranchitos, y a preparar las viandas para este festival que reúne las expresiones folclóricas más autóctonas del país y donde el palacio de la mejorana se convierte en el escenario perfecto para el desfile de costumbres, leyendas y manifestaciones que se desarrollan en el marco de esta importante actividad cultural.
Para hablar del Festival Nacional de La Mejorana hay que remontarse a los años 40, cuando la idea comenzó a rondar al profesor Manuel F. Zárate, reconocido folclorista de la región, quien después de hacer un viaje a Francia donde dictó charlas sobre el folclor panameño, vino con el proyecto de hacer un certamen típico que diera un espacio al hombre sencillo del campo para presentar su forma de vida y las costumbres que lo definían.
Después de varias reuniones con la gente del pueblo, donde se hablaba de la filtración foránea de música, bailes y hasta forma de hablar, el tema de hacer un festival que preservara lo autóctono fue tomando fuerza y se decidió hacer la prueba e instituirlo en medio de las fiestas patronales de la Virgen de Las Mercedes que ya tenía bastante fuerza en este lugar.
Así, el 24 de septiembre de 1949 se realizó el primer Festival de La Mejorana en la plaza del pueblo, hoy el Palacio de La Mejorana se levantó un enorme rancho donde se coronó a Fany Correa como la primera reina de este evento y siguiendo la "usanza antigua" las expresiones propias del lugar fueron traídas hasta el festival y se instituyeron como las raíces propias de la nacionalidad.
Tal como lo señalan los lugareños, la mejorana era el instrumento preferido del profesor Zárate y por esta razón durante la organización del primer festival él propuso que el tema central del certamen fuera éste porque abría un abanico de oportunidades en cuanto al contenido de la actividad.
La idea fue sustentada en que este instrumento permitía la ejecución, el baile y el canto que eran parte de las expresiones que se buscaban resalta.
Desde los primeros años del festival, la fiesta está conformada por la parte religiosa, el desfile de carretas y los corridas de toros.
Y como tributo a la mujer guarareña, nació el reinado para que los cantadores de décimas tuvieran una musa para sus interpretaciones, sobre todo en la improvisación.
En el marco de esta actividad se realizan unos 14 concursos de tambor, décimas, acordeón, indumentaria entre otros.
Este año se esperan unos 80 grupos infantiles, 17 grupos “Folk” que recogen las expresiones más autóctonas del país y unos 25 mejoraneros entre otros grupos visitantes.
El festival está valorado este año en unos B/. 38 mil y su financiamiento se realiza con el aporte de B/. 25 mil del Estado, el de las reinas y lo que reúne el patronato.
Cuna de tradiciones folclóricas
Hasta la fecha, 56 guarareñas han llevado el galardón, y este año le corresponde a Leidys Díaz Castillero, lucir la LVI corona.