El gobernador de la provincia de Chiriquí, Miguel Angel Fanovich, anunció ayer que los 250 damnificados de las recientes inundaciones abandonaron los albergues temporales de la Cruz Roja, el Colegio de Divalá y la Iglesia Católica de la Esperanza en Puerto Armuelles, y fueron reubicados en sus residencias.
Los centros de ayuda que habían sido habilitados en Divalá y Puerto Armuelles para los afectados por las lluvias del pasado fin de semana, fueron cerrados y las clases se reanudaron en las escuelas que habían sido suspendidas por las inundaciones.
Fanovich señaló que el Sistema de Protección Civil advirtió que el caudal del río había regresado a su normalidad y las lluvias habían mermado, por lo que el peligro más grande pasó, sin embargo, la máxima autoridad enfatizó que todavía se están recibiendo en la Gobernación de la provincia la ayuda necesaria, sobre todo alimento y ropa.
Igualmente expresó que todas las instituciones están anuentes a colaborar para que estas familias logren recuperarse, luego de la tragedia que los sacudió.