LAS ACCIONES desmedidas del ser humano, están provocando consecuencias desastrosas y de no ejecutarse un plan rápido de conservación, las inundaciones de noviembre pasado serán un detalle de lo que puede darse dentro de 15 ó 20 años.
De acuerdo con un informe de una agencia española, que trabaja junto a la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) en programas especiales de preservación, los daños causados por el desbordamiento de los ríos hubiesen sido menores en la Costa Abajo de Colón "si la cobertura boscosa del área fuera más extensa".
"El bosque es el único elemento que puede garantizar que los riesgos en la cuenca se reduzcan", afirmó José Ramón Martínez, asistente técnico de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), que ejecuta el Proyecto Integral para el Desarrollo de la Costa Abajo de Colón.
El experto precisó que si la zona boscosa de las cuencas de los ríos Miguel de la Borda y de Río Indio fueran similares a las de hace 17 años (1990), las afectaciones no serían grandes.
Un estudio realizado en el 2005 revela que para 1990 el 35 por ciento de los bosques no estaban intervenidos, cifra que se ha reducido a más de la mitad actualmente.
De igual manera las áreas intervenidas y las utilizadas para cultivo, rastrojo y potrero no pasaban del 35 por ciento en aquellos tiempos, pero ahora esas cifras también se han incrementado.
Martínez enfatizó que la cobertura boscosa incide en la calidad del agua, la reducción del riesgo, la conservación de la biodiversidad y otros factores.
Además se nota que después de las inundaciones los ríos han vuelto a su caudal, pero que en términos ambientales la cuenca está en mal estado.
Los márgenes de los ríos están muy inestables a causa de los deslizamientos y troncos acumulados en llanuras.
El daño causado durante estos años es tan grande que a su juicio a Panamá le tomaría entre 20 ó 30 años recuperar buena parte de esos espacios específicos, con actividades de restauración y reforestación.
Ante esta realidad se empezó a trabajar en el proyecto de la Costa Abajo que propone la ejecución de actividades pilotos de reforestación, restauración y uso del bosque secundario. Ahí se informa que las comunidades juegan un papel importante como actores claves para lograr un desarrollo sostenible.
Ligia Castro de Doens, administradora general de la ANAM, afirmó que la importancia del proyecto es contribuir al desarrollo de esa región, mediante la adecuada gestión de sus recursos naturales y socioeconómicos.
Por su lado, se coordina con la Autoridad del Canal de Panamá el proyecto de Pago por Servicios Ambientales, a través del cual se capacitará a los moradores para desarrollar proyectos de agroforestería, zoocriaderos, ecoturismo y otros.
Por su parte, Fernando Díaz del Olmo, asesor técnico del proyecto, indicó que a través de una encuesta realizada en las comunidades de la Costa Abajo de Colón, los moradores identificaron como principales problemas, la reforestación y degradación de la cobertura boscosa.
Destacó que una manera de aminorar los problemas sería a través de la declaración de Áreas Protegidas, con categorías de manejo que permitan un uso adecuado de los recursos.
Daños por inundaciones en Colón pudieron ser menores
Los programas de reforestación pueden ser claves para evitar tragedias.