Los pescadores ribereños señalan que a un año de la imposición del Decreto 486, que regula la pesca artesanal en el país, se registran pérdidas millonarias en el sector.
Filiberto Díaz, vocero de los pescadores, dijo que las pérdidas son enormes para el sector pesquero, en especial en aspectos sociales.
Señaló que muchos trabajadores del mar no pueden pagar las cuotas del Seguro Social, ya que enfrentan problemas económicos y sus familias son las que más sufren.
Agrega que esperan que el Gobierno corrija el rumbo equivocado que tomó a través del Decreto 486, ya que según estimaciones desde que se puso en práctica el decreto a la fecha la actividad pesquera presenta una disminución del 21.7%, según la propia Contraloría General.
De acuerdo a esas estadísticas, esto representa 10.8 millones en pérdidas, de las cuales se estiman que dejaron de percibir en aspecto laboral $4.2 millones en servicios en embarcaciones, alimentos, mano de obra e insumos.