De manera puntual y por los estudios que se han realizado no existe ningún tipo de riesgo, por alguna actividad volcánica en el distrito de Boquete, así lo aseguró Jaime Torral, investigador especialista de la Universidad Tecnológica de Panamá.
Explicó que los estudios de campo han logrado ubicar no sólo una falla local de origen tectónico, sino más de cuatro de pequeñas magnitudes, que de manera constante han estado generando movimientos para liberar energía.
Dijo que esto ha sido el causante de los persistentes movimientos que mantienen muy preocupados a los residentes de esta región de la provincia occidental, que deben estar tranquilo, ya que por el momento se trata de una reacción normal de la tierra.
El temor mayor de los residentes de Boquete se debe a la presencia del Volcán Barú, que se encuentra muy próximo al área.
Apuntó que en una deducción preliminar se ha descartado cualquier origen volcánico, sin embargo advirtió que durante los próximos días mantendrán equipo técnico ubicado en diferentes lugares de Boquete, para concluir un estudio final.
Indicó que se están detectando nuevos temblores, algunos con muy baja magnitud, sobre todo en el sector de Bajo Mono, Alto Boquete y Alto Quiel en donde se ubica la falla principal.
Desde el primer evento se ha logrado observar que el origen y la intensidad han ido disminuyendo, lo cual es un buen precedente porque indica que los orígenes son del mismo lugar.
Aseguró que la mayor intensidad se dio el pasado sábado cuando alrededor de ocho temblores de magnitud entre 4 a 4.5 se fueron dando uno tras otro, lo cual alertó mucho más a la comunidad.
En la cordillera cerca de Alto Quiel y Bajo Mono, se ha logrado detectar la presencia de múltiples fallas algunas muy pequeñas que han ido rompiendo, para ubicarse.
Explicó que en intervalos de horas cada una de estas ha ido generando movimientos seguidos, por la constancia que se ha registrado en este mismo sector.
Manifestó que los movimientos son normales, pues las fallas que existen en Boquete son pequeñas para generar temblores de magnitud, lo cual se puede comprobar por la intensidad.