Los detenidos de la Cárcel de Nueva Esperanza en Colón protestaron por la falta de agua durante cuatro días consecutivos en esas instalaciones, indicó Alan McLellan, capellán de las cárceles de la provincia.
McLellan dijo que los reclusos que permanecen en celdas de 2 metros por dos metros y donde se mantienen hasta seis en una misma celda, están desesperados por la falta del vital líquido, que es importante para su aseo personal.
Agregó que el problema se hizo de su conocimiento durante su visita, cuando los reos empezaron a golpear las rejas, ruido que se escuchaba hasta la parte exterior del centro penitenciario.
Por su parte, el director regional del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), Azael Ceballos, declaró que se asignó una cuadrilla de esta institución para solucionar el problema, que indicó, obedece a las roturas que existen en las líneas que conducen el agua a la ciudad.
Según el funcionario, hay muchas rupturas internas que producen la fuga de agua, lo que resulta en pérdidas para la institución que compra anualmente 26 millones de galones del vital líquido a la Comisión del Canal ahora Autoridad del Canal.
La planta potabilizadora de Monte Esperanza está sólo a menos de 200 metros de distancia de la Cárcel de Nueva Esperanza, donde hace falta el indispensable recurso.