La Cruz Roja en Colón está pidiendo auxilio, ya que las estructuras están a punto de colapsar y no hay quien se interese por ayudarlos, pese a que están en una ciudad con más de mil empresarios sólo en la Zona Libre de Colón.
"Si no quieren la Cruz Roja, entonces cerramos y nos vamos, porque no entendemos cómo tantos consorcios y empresas no apoyen esta institución de servicio social que en algún momento les ha servido", indicó el secretario general de la entidad, José Béliz.
Reconoció que este edificio con más de 50 años de vida y que contó con el aporte en la construcción de Alberto Motta, ya está en malas condiciones, sus estructuras y equipo rodante, ya dieron lo que tenían.
El presidente de la Cruz Roja en Colón, Francisco González; el Jefe de Operaciones, Omar Robinson; y Béliz, se reunieron para buscar una salida a este problema que crearía un caos si Colón se queda sin esta institución.
González informó que en Colón tienen cuatro ambulancias, pero sólo dos están operando en un 50%.
"Creemos que si los empresarios de la Zona Libre que son mil 500 empresas aproximadamente, aportaran por lo menos 2 balboas mensuales a la Cruz Roja, se podría sobrevivir", indicó.
Tanto la comunidad como los empresarios, sólo se acuerdan de la Cruz Roja cuando la necesitan.
"Vale la pena mencionar el caso del accidente del avión de Alas donde empresarios se comprometieron en apoyar a la Cruz Roja, pero ya se les olvidó", señaló González.
Por otra parte, Béliz apuntó que aunque la Cruz Roja Internacional mantiene algunos proyectos, no se debe recurrir tanto a ella porque hay gente en Panamá a la que se les brinda el servicio y verdaderamente deben apoyar.
"No es posible que tengamos que pedir a extranjeros que resuelvan nuestros problemas", sostuvo Béliz.