Colón. Familiares y compañeros de escuela despidieron ayer en la Iglesia de Nuevo San Juan, al pequeño Jony Enrique Llerena Frías, de 9 años, quien murió al recibir una descarga eléctrica la pasada semana.
No había persona que no dejara caer sus lágrimas al escuchar los cantos dulces de los pequeños hacia el compañerito que despedían con un hasta luego.
Niños de la escuela de Jony y sus amiguitos del sector, le llevaban flores y no resistían expresar la tristeza que sentían con su partida muy apresurada.
"Mi Jony se me fue, que hago ahora Dios mío", decía en medio de llanto Luz Frías, madre del niño quien se aferraba al ataúd blanco.
"Era tan vivaracho, le gustaba trepar árboles y jugar mucho y ya no lo veremos con sus travesuras, es algo tan doloroso ver como nuestro nieto se va adelante", comentó Isabel González Vda. de Llerena.
Todos los vecinos de la comunidad de Nuevo San Juan guardaban un gran silencio de respeto ante el dolor de la familia Llerena Frías.
La maestra del primer grado de Jony, Nereida Esther Cáceres, comentó que como todo niño, era travieso, pero recuerda que estaba feliz por que ya sabía leer, " siempre me daba un beso de llegada y despedida".
Sus compañeritos hablaban de sus travesuras, como Héctor Abdiel Váldes de 7 años, que decía como Jony jugaba con ellos y les escondía los lápices, "ahora voy a extrañar a mi amigo de juegos".
Desde temprano, la Iglesia de Nuevo San Juan, se abarrotó de vecinos y compañeritos de escuela del menor fallecido.
Todos les dieron el último adios y al pasar por el féretro no podían contener las lágrimas por la trágica e inesperada muerte del vecino y compañerito querido.
Sus vecinos coinciden en que era un niño de bien.