Lo ocurrido en algunas cifras
2- viviendas fueron totalmente destruidas cuando varios árboles les cayeron encima.
- son los distritos donde las inclemencias del tiempo no perdonaron a sus habitantes.
- años era la edad del más joven de los fallecidos. Uno tenía 60 años y el otro, 40.
Wendy Ríos y Carlos Araúz, residentes en la comunidad de San José, en David, Chiriquí, aún no se reponen del pánico que los embargó la noche del miércoles, cuando un fuerte vendaval, producto del mal clima, azotó varias comunidades.

“Todo sucedió muy rápido y horrible; llovía copiosamente y de repente sopló una brisa huracanada que derrumbó todos los árboles de mi casa y la de los vecinos”, afirmó Wendy, de 36 años, aún presa de los nervios.
Ríos recordó el zumbido de las hojas de zinc al desprenderse de su vivienda.

Manifestó que es la segunda ocasión que se registra este tipo de vendaval en la barriada.
“Todos nos atemorizamos por la velocidad con que corrió el viento, aunado a las descargas eléctricas”, añadió la afectada.

Por su parte, Carlos Araúz, otro de los afectados, señaló que árboles de gran tamaño eran arrancados desde la raíz por el fuerte viento que corría de manera circular.
“Era tanta la fuerza del vendaval, que sacó varias palmeras de sus propias raíces, mientras que las hojas de zinc volaban”, añadió.

El temporal que afectó varias comunidades chiricanas dejó tres muertos, entre ellos un anciano y un menor de 15 años.
Además, una docena de viviendas con rajaduras, hubo caída de árboles y crecida de varias quebradas.
Los distritos donde mayormente se registraron los daños fueron: Tolé, David, Boquerón, Bugaba, San Lorenzo y Remedios, según informes del Centro de Emergencias del Sistema de Protección Civil (Sinaproc) en la región chiricana.
En Tolé. De acuerdo con José Guerra, coordinador del Sistema de Emergencias, las muertes fueron a causa de un rayo que cayó en Llanos de Muná, Tolé.
Allí se produjo la muerte de Estanislao Vásquez Guerra, de 60 años; Gregorio Pérez García, de 40, y el menor Carlos García.
En el sector de Cuesta de Piedra, en Bugaba, las lluvias acompañadas de fuertes vientos y descargas eléctricas dejaron a dos familias sin vivienda.
En Santa Marta, se registró la voladura de techos en tres residencias.
Este mismo panorama se vivió en Pedregal de David, donde nueve casas fueron afectadas por la pérdida del techo.
En los distritos de San Lorenzo y Remedios se dieron caídas de árboles en las vías públicas, que provocaron que el tráfico se interrumpiera por varias horas.
De igual manera, en varios sectores hubo falta del fluido eléctrico, porque las líneas de transmisión se dañaron. El Sinaproc hizo un llamado a quienes tienen cerca de su vivienda un árbol a punto de caerse, que lo notifiquen a las autoridades respectivas, para que se proceda a su remoción.