Desde noviembre de 2014, la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) en Veraguas ha venido implementando una serie de cambios viales en la ciudad de Santiago en busca de agilizar el tráfico en las calles más concurridas.
Los santiagueños tienen años quejándose del caos vehicular que se forma en algunos puntos como la avenida Central y sus accesos, la calle 10.ª, la vía Interamericana y otras. La improvisación y la nula planificación del crecimiento de la ciudad en las últimas cuatro décadas son la causa de la congestión que se vive a diario.

Según José Concepción, director regional de la ATTT en Veraguas, esta entidad lidera una comisión que busca lograr el reordenamiento vial en Santiago y, para empezar, ya se logró la inversión de la Avenida Sur, una de las vías más transitadas, el establecimiento de horario y zonas de carga y descarga en los comercios, la reubicación de los puestos de legumbres, frutas y buhoneros que ocupaban espacios públicos y la señalización de vías, entre otras medidas.
Concepción señaló que aunque todavía no se cumple con el cien por ciento de las expectativas, las medidas aplicadas han dado buenos resultados y que en poco tiempo se estarán instalando nuevos semáforos y se harán adecuaciones en las vías para lograr una circulación vial fluida.

A pesar de todo esto, la estructuración vial del centro urbano de Santiago tiene deficiencias de vieja data que serán un verdadero reto para las autoridades si desean asumir el reto de convertirla y hacerla cómoda para peatones y conductores. Falta de estacionamientos, espacios y rampas para personas con discapacidad, aceras, paradas para transporte selectivo y colectivo, son parte de las falencias de la Central, Avenida Sur y calles aledañas.
Sumado a esto, varias intersecciones son conocidas como “cruces peligrosos” por la gran cantidad de accidentes que se han registrado por falta de semáforos o de una debida señalización. Algunas de ellas son la intersección entre la avenida Héctor Alejandro Santacoloma y la vía Interamericana frente al Piramidal, la salida del centro comercial Galería, el cruce de calle 10.ª con la salida de la barriada Don Bosco, la intersección entre calle 10.ª y la salida de barriada Urracá, entre otras.
Pocos accesos a la Interamericana son la causa de muchos tranques
Edwin Silvera, ingeniero y promotor urbano, explica que muchas de estas congestiones tienen su causa en que de las 12 principales calles del centro de la ciudad solo 4 tienen acceso directo a la vía Interamericana que son las calles Octava, Novena, Décima y la calle 11, en la barriada Urracá.
Esto ocasiona una situación particular y es que todo conductor que se encuentre en el centro de la ciudad y quiera salir hacia Chiriquí o en dirección hacia Panamá está obligado a tomar una de estas 4 vías. Peor situación enfrentan los que estén en los corregimientos de San Martín o Canto del Llano, pues solo tienen dos accesos a la Interamericana, uno en la barriada 5 de Mayo y el otro en la barriada La Esmeralda.
A juicio de Eldis Adames, del Movimiento Pro Desarrollo Urbano, se requiere una reestructuración urgente por parte de la ATTT de los giros, isletas, retornos y otras adecuaciones que faciliten el tráfico y garanticen la seguridad en la vía Interamericana.