Las negociaciones para llegar a un acuerdo sobre la instalación de un relleno sanitario en el sector de la exbase militar de Río Hato, en la provincia de Coclé, se encuentran en un punto muerto por parte de las entidades que se comprometieron en realizar el estudio de impacto ambiental que es necesario para la construcción de estos depósitos de basura.
En reunión sostenida en las instalaciones de CEMARE, en la comunidad de Río Hato, la gobernadora de la provincia coclesana, Edna de Thompson le comunicó a los funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y del Instituto Panameño de Turismo (IPAT), sobre la urgencia en la presentación del estudio de impacto ambiental que dejaría este depósito de desechos, el cual solucionaría los problemas que en la actualidad tienen Río Hato, El Valle y Antón, para el control de su basura.
En este sentido, el alcalde del distrito de Antón, José del C. Solís manifestó que el tiempo pasa y se desconoce si en realidad este estudio se ha realizado.
Agregó que luego de 20 años, la comuna antonera no ha podido resolver el problema de la basura, ya que no habían encontrado el lugar apropiado donde depositar los desperdicios.
Añadió que en tal sentido y con la posible construcción de hoteles en Farallón, donde las instalaciones turísticas requieren de un lugar apropiado para depositar la basura, es necesario la construcción de este relleno.
Indicó que en la actualidad los residentes de Río Hato se niegan a ser el basurero de El Valle y de Antón, por lo que la comuna de este último distrito ha generado sus propios fondos para abrir una gran fosa y depositar la basura que le llegue de los otros sectores.
El problema se ha tornado complejo, porque si se realiza el proyecto hotelero, Farallón Costa del pacífico, estas instalaciones requerirán de un área adecuada donde depositar la basura que ellos generen, explicó el alcalde.
La única alternativa que queda son las 40 hectáreas ubicadas a 11 kilómetros de la vía Interamericana, donde se construiría el relleno sanitario, que no sólo resolvería el problema de El Valle, Antón y Río Hato, sino también de otros siete corregimientos del distrito antonero, porque ellos también irán creciendo y van a necesitar dónde depositar sus basuras, expresó Solís.