P. Oeste. Representantes de la empresa Pan-am Generatig Ltd., se comprometieron a efectuar un estudio de calidad del aire en los alrededores de la planta termoeléctrica instalada en el distrito de La Chorrera, paralelo a los que realiza la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), a fin de constatar si existe o no elementos que pudieran causar enfermedades respiratorias o de la piel en la población.
El compromiso fue alcanzado luego de dos extensas reuniones, con la mediación de la Defensoría del Pueblo, intentando resolver el conflicto entre la empresa propietaria de la planta y residentes del corregimiento de El Arado, quienes aseguran que las emanaciones de humo y ruido les está ocasionando severos problemas.
Las partes acordaron realizar los monitoreos, con el propósito de fiscalizar el cumplimiento de las medidas de mitigación establecidas en el Plan de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA), aprobado por la ANAM.
En este segundo encuentro participó el Ente Regulador de los Servicios Públicos (ERSP), que advirtió los inconvenientes del cierre de la planta termoeléctrica, que genera entre el 12% y el 14% de la demanda de energía del país.