Azuero. La excesiva contaminación del río Guararé mantiene en alerta a las autoridades y organismos ambientales, las cuales afirman que estas aguas no son recomendables para el consumo humano ni para actividades de aseo. La situación obedece, según los ambientalistas, a los desperdicios que son vertidos a estas aguas, procedente de Guararé y Las Tablas.
El director de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), David Vergara, explicó que los alcantarillados de ambos distritos están obsoletos, ya que se construyeron para un número determinado de pobladores, y el crecimiento ha provocado que las tinas de oxidación se queden pequeñas y las aguas servidas vayan a parar al río.
Añadió que para lograr que las aguas que vierte el Instituto de Acueductos y Alcantarillados (IDAAN) lleguen con un debido tratamiento al cauce del río Guararé se necesita trabajar arduamente, además de invertir una millonaria suma, fondos con que la entidad no cuenta en estos momentos.