La construcción de aulas y transformar el centro de educación básica general de Tres Hermanas en un colegio completo son dos de los reclamos de los residentes de varios poblados del corregimiento de Cirí de Los Sotos en Capira.
En este plantel, los estudiantes que finalizan el nivel primario solo pueden continuar hasta el noveno.
Cristina Martínez, cuya hija terminó en el 2016 los estudios de premedia, aseguró que el salario diario de ocho dólares que se paga en la zona no permite a las familias enviar a los jóvenes a estudiar en colegios fuera del corregimiento.
El corregimiento de El Cacao es el único que cuenta con un colegio completo en la zona norte de Capira.
Los jóvenes que concluyen la premedia al no poder continuar los estudios, se dedican a trabajar las tierras de otras personas para ayudar a sus familias.
Las aulas en donde se imparten las clases de premedia son otro problema. Las mismas fueron construidas con tablas donadas por los padres de familia y alambre de ciclón.
El mobiliario con el que se cuenta también es escaso, gran parte de las sillas están dañadas y oxidadas.