El sector de Palo Alto y la cuenca alta y media del río Chiriquí Viejo, en el distrito de Boquete, podrían ser considerados por el Consejo de Gabinete como zonas de emergencias, debido al alto grado de riesgo de inundaciones que pone en peligro la vida de los residentes de las comunidades vecinas.
Así lo reveló el director del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), Arturo Alvarado, quien advirtió que producto de las intensas lluvias que caen en el sector del río se encuentra lleno de árboles, basuras y de gran cantidad de sedimentos que podrían provocar una inundaciones de altas proporciones, tal como se han registrado en años anteriores.

“Es necesario terminar los trabajos que se realizan en este sector, compuesto por 16 hectáreas de selva virgen en las cordilleras de Chiriquí con Bocas del Toro”, comentó Alvarado. Agregó que los trabajos se iniciaron, pero un grupo de ambientalistas de Chiriquí protestó sin fundamento, obligando a la empresa a paralizar los trabajos.
Por su parte, José Donderis, director regional del Sinaproc en la provincia de Chiriquí, indicó que en Boquete existe un riesgo permanente de inundación por la falta de limpieza de los caudales, lo cual genera embalses a consecuencia de los troncos que arrastran estos durante todo el año.

Donderis considera el distrito de Boquete como una de las zonas más prósperas para el turismo residencial en Panamá, pero sus afluentes de alto riesgo pueden desencadenar fácilmente en inundaciones. Citó como ejemplo la crecida del río Caldera suscitada en el 2008, cuando el poder de las aguas se dejó sentir y causó daños millonarios a estructuras públicas y privadas.
Antecedente.
Los boqueteños también recuerdan con temor las inundaciones registradas en agosto de 2010, cuando el río Palo Alto, las quebradas San Agustín y la Zumbona se desbordaron, afectando a 95 familias y causando daños a estructuras públicas, entre ellas puentes, veredas, y ocasionando daños a locales dedicados al turismo.

El jefe del Sinaproc en Chiriquí señaló que un ejemplo del trabajo de contención fue la construcción de un muro en las márgenes del río Caldera en el sector de Boquete Centro. Sin embargo, asegura que esto no es una garantía para que no se puedan registrar inundaciones, ya que las acciones de la naturaleza son impredecibles y la población debe estar preparada.
Falta mantenimiento.
Ezequiel Miranda, de la Asociación para la Conservación de la Biosfera, afirmó que las autoridades municipales no tienen un plan de mantenimiento y vigilancia de los cauces de los ríos y quebradas, y esto ha originado que se registren inundaciones cuando se dan las lluvias constantes.
“Si las autoridades no permitirán las construcciones a orillas del río Caldera o Palo Alto y se limpiara los embalses naturales que se forman no debería haber mayor problemas”, aseguró Miranda.
Recientemente, el director nacional de Protección Civil señaló que se necesitan 30 millones de dólares para realizar la limpieza y encauce del río Palo Alto y Chiriquí Viejo, ya que representan un riesgo para la seguridad de quienes viven en estas zonas.