Insólito, una familia indígena retiró el cadáver de un afrodescendiente de la morgue judicial situada en el hospital de la Isla Colón, provincia de Bocas del Toro.
Esta familia llevó el cuerpo en lancha por casi una hora de viaje hasta Cayo de Agua, lo velaron la noche del día 9 de este mes y lo sepultaron al día siguiente sin darse cuenta que no era el cuerpo del patriarca de la familia.
El hecho lo descubrió este martes el señor Milfor Franklin Peinado, quien viajó desde la ciudad capital pero al momento de ir a retirar el cuerpo de su hermano para darle cristiana sepultura se dio cuenta que el cuerpo era de una persona indígena.
Peinado narró que buscó de inmediato a alguien que le diera una explicación. Un funcionario del hospital le dijo que solo se limitaban a abrir la morgue para que los familiares saquen el cadáver pues esta es una morgue judicial.
Siguió diciendo el entrevistado, que se quedó con el ataúd, el padre, los familiares, amistades y la tumba listos para el sepelio, pero nunca pudieron llevar a su hermano.
Él regresó a ciudad capital la madrugada de este miércoles y en 30 días regresará para decidir junto al resto de la familia si se procederá con la exhumación o tendrán que acostumbrarse a visitar a su hermano en Cayo de Agua.
La otra familia ahora le corresponde realizar un segundo sepelio presuntamente en la misma Isla Colón, porque no tienen dinero para pagar nuevamente un viaje especial en lancha, siendo así, que ninguno de los fallecidos podrá descansar en la morada final que se le había prometido.
Una fuente consultada al respecto, dijo que de inmediato elevaría la consulta para investigar con detalles de cómo fue posible lo ocurrido.
Temor a los muertos.
Algunas personas conocedoras de ciertas tradiciones indígenas encontraron la posible explicación del por qué la familia indígena no descubrió que estaban velando un afrodescendiente.
Se conoce que estas personas son temerosos de los muertos y según los familiares del indígena ellos solamente abrieron un poquito la sábana y pensaron que era el cuerpo que buscaban y se lo llevaron sin destaparlo durante el velorio, ni cuando lo iban a sepultar.