El derrumbe de parte de las instalaciones de la Iglesia Episcopal de Cristo y la caída de una viga ocasionó que los miembros de esta casa de Dios tomarán acciones para que se les ayude con la reparación.
"Dios metió su mano para que no ocurriera una desgracia de muerte a los sacerdotes o feligreses, ya que no estaban en ese momento", indicó Laura Morgan, miembro de la iglesia.
Morgan señaló que los miembros de seguridad de los Bomberos de Colón y el Sistema Nacional de Protección Civil que llegaron para atender el caso del desplome condenaron las instalaciones.
Los feligreses protestarán en la misa de mañana por la poca atención que los funcionarios del Instituto Nacional de Cultura le han puesto a estas instalaciones que forman parte del patrimonio histórico de Colón. Morgan, indicó que es lamentable que tengan que tomar estas medidas.