La situación en la represa de Fortuna se ha estabilizado de manera temporal, ante el cese de los torrenciales aguaceros en el sector de la cordillera, dijo ayer el director regional del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), José Donderis.
El encargado reveló que el nivel del agua ha ido bajando de manera paulatina, porque no se han registrado mayores precipitaciones en las zonas altas, hecho que a juicio de los administradores de la represa, constituye un buen indicio de que la situación se calmará en las próximas horas.
No obstante, indicó que por el momento el personal de mantenimiento realiza trabajos de desagües, a fin de mantener un control en el área.
Destacó que las unidades del SINAPROC realizan monitoreos constantes en las áreas cercanas a los ríos Chiriquí y Caldera, así como en el resto de la provincia, considerando que las lluvias continúan azotando la región.
En otro orden, los aguaceros registrados en la provincia de Bocas del Toro destruyeron por completo por lo menos unas ocho granjas sostenibles.
Además, las autoridades reportaron que igual número de comunidades fueron seriamente afectadas por los torrenciales aguaceros.
Según los afectados, los daños causados a las semillas, plantones, abonos, mano de obra y otros recursos utilizados para la producción de alimentos, ascienden a un monto de B/. 2,000.00 cada uno.
Al respecto, el agrónomo David Ramos, del Departamento de Producción del Ministerio de Salud en la región, precisó que esta situación implicará nuevas inversiones tanto en la entidad como en la comunidad.