- 42 años tenía el educador Edgardo Ríos, mientras que el otro docente asesinado, Rubén Burgos, tenía 28 años.
Autoridades no han capturado a los responsables del hecho
- Los operativos y diligencias judiciales para esclarecer el crimen que ha consternado a la región de Azuero continúan por parte de la Policía Nacional de Herrera y Los Santos, en conjunto con el Ministerio Público y la Fiscalía de Adolescencia.
- Fuentes ligadas a la investigación aseguraron a Panamá América que no existen, por el momento, personas aprehendidas por este hecho, y se han practicado allanamientos en diversas localidades, incluyendo algunos en la ciudad de Panamá.
- Asimismo, se informó que las honras fúnebres del profesor Edgardo Ríos serán mañana, en la ciudad de Chitré.
- Son muchas las teorías que rodean el caso del asesinato de ambos docentes.
Vestidos de blanco y portando pancartas con las que piden justicia y un alto a la violencia, cientos de herreranos marcharon en silencio por las diferentes calles de Chitré, aún consternados por la muerte de dos educadores, cruelmente asesinados el pasado fin de semana.
La marcha se dio en medio de la noticia del fallecimiento del segundo educador involucrado en el hecho, Edgardo Ríos, de 42 años, quien fue desconectado la tarde del martes del soporte vital y declarado muerto horas después, en ciudad capital.

Estudiantes, profesores, autoridades y miembros de la sociedad civil clamaron por un alto a la violencia en la región azuerense y pidieron a las autoridades más atención a los problemas sociales, que poco a poco se van acrecentando en la región.
En el colegio secundario Padre Segundo Familiar Cano, de Monagrillo, donde ejercía Ríos como docente de inglés, el ambiente ayer era de mucha tristeza y consternación.
Estudiantes, cuerpo docente y administrativo, y padres de familia no podían ocultar el dolor que representa el fallecimiento del profesor, descrito como un docente comprometido, dispuesto y preocupado por la formación de los jóvenes de su comunidad.
“Estamos consternados por la forma en que se han dado estos acontecimientos, ya que no estamos acostumbrados a este tipo de violencia en Chitré”, dijo el profesor Miguel Bazán, director del colegio secundario en el que Ríos ejerció como docente durante los últimos cinco años.
“Es una situación muy difícil para todos. Pensamos que Edgardo estaba en el lugar equivocado, porque era un hombre de su familia y nos extraña que haya estado involucrado en un acto tan agresivo”, acotó el director del plantel.
Y es que la agresividad que rodea el caso de los docentes asesinados preocupa a las autoridades locales, quienes ven con preocupación la posibilidad de que personas de otros lugares estén viniendo al área a cometer estos actos delictivos.
Piden estar vigilantes
Manuel Solís, alcalde del distrito de Chitré, aseguró sentirse preocupado y consternado por estos crímenes, y pidió a los ciudadanos estar vigilantes y dar aviso a la Policía en caso de situaciones anómalas.
Según el alcalde, se ha analizado la presencia de elementos foráneos, así como la participación de moradores del área en hechos delictivos fuera de la provincia, los cuales tienen desenlaces violentos.
Solís señaló que en preparación a estas situaciones se han coordinado acciones en conjunto con la Policía Nacional, como lo es la instalación de cámaras en los principales puntos de acceso a Chitré, así como en áreas centrales de la ciudad, para reforzar la vigilancia.
El pasado lunes, en Chitré, se efectuó el sepelio del otro docente asesinado, Rubén Frías Burgos Ureña, oriundo de Ocú y descrito como un joven alegre, tranquilo y que no tenía problemas con nadie.
Amigos, colegas docentes y compañeros de estudios del colegio Rafael Quintero, de Ocú, acompañaron a Burgos hasta su última morada; la misa se realizó en la catedral San Juan Bautista.